CHRISTIAN BUENO: PREMIADO POR LA HISTORIA, DESPLAZADO POR LA POLÍTICA
Columna OPINIÓN
Por Héctor Bernal Hernández*
En estos últimos días nos enteramos de que el cronista, investigador, escritor y editor aurense Christian Bueno recibió el Pergamino al Mérito Humanista «Libertador Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Patria». La distinción le fue otorgada por la Ilustre y Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística del Estado de México, filial de la institución nacional, en el marco del Día de la Fraternidad y el Humanismo Mexiquense.
Que una institución de esta trayectoria reconozca su trabajo no es cualquier cosa. Es un motivo de satisfacción para él y quienes conocemos y valoramos su labor.
Es además, el segundo reconocimiento que recibe en menos de un año. El 21 de diciembre de 2025, la asociación de Escritores Mazahuas le otorgó el reconocimiento «Ri Jñatrjogo 2025», por documentar los acontecimientos relevantes de El Oro de Hidalgo y difundirlos en los Foros de Historia y Cultura.
Son dos distinciones que hablan de un trabajo serio y constante, de horas dedicadas a investigar, escribir y conservar la memoria de nuestro municipio. Un trabajo que enriquece el acervo cultural de El Oro y del Estado de México, un trabajo cuyo valor no depende de los caprichos de quienes ocupan, por un tiempo, los cargos públicos.
En este punto conviene señalar lo que ya hemos dicho antes: mientras estas instituciones reconocen sus aportaciones, el Ayuntamiento de El Oro, encabezado por la presidenta municipal Juana Díaz Peñaloza, lo separó de su encargo como cronista municipal, sin motivo ni justificación. No está de más recordarlo: Christian cumplió con todos los requisitos que se le pidieron. Fue el único que lo hizo y, aun así, fue separado. Y hasta la fecha, nadie ha dado una razón válida para "justificar" ese atropello. Por eso hablamos de una injusticia y de una torpeza política y cultural.
No se trata de que el Ayuntamiento tenga que premiarlo ni de que deba hacerle un favor. Se trata de reconocer su trabajo y de respetar el cumplimiento de las condiciones que la normatividad exige. Y tampoco es un asunto que le concierna solamente a Christian Bueno. A El Oro, como a cualquier lugar que le importe su historia y cultura, le debería importar contar con personas que investiguen su pasado, documenten sus acontecimientos y difundan su historia. Esa labor merece respaldo, no obstáculos.
Los reconocimientos no borran el agravio, pero sí dejan en evidencia el contraste: fuera del municipio se valora lo que el gobierno de su propia tierra decidió hacer a un lado.
Bien dice el dicho: nadie es profeta en su tierra. Las administraciones pasan, pero el trabajo del cronista permanece.