Columna: PULSO SOCIAL
Por Arturo Allende González*
En el marco del Día de las Naciones Unidas para la Administración Pública, el 23 de junio se celebró en nuestro país el Día del Politólogo y el Administrador Público, la conmemoración comprendió actividades académicas, culturales y de convivencia grupal.
Autoridades, académicos, analistas y comunicadores reconocen que durante setenta años los profesionales de la ciencia política y la administración pública, los politólogos, han demostrado con su desempeño ser profesionistas de alto nivel, lo que les ha permitido participar activa y corresponsablemente en la construcción del Mexico contemporáneo y en el fortalecimiento de sus instituciones políticas y administrativas.

Que son profesionistas de pensamiento crítico y pluralidad de ideas, comprometidos irrenunciablemente con la democracia, la justicia y la libertad. Científicos sociales capaces de analizar críticamente la realidad y pugnar con su desempeño profesional por su transformación, en pro del desarrollo nacional, del interés general y del bien común de la sociedad.

Universitarios que han participado con conciencia crítica y espíritu de cambio en la vida pública del país. Que, en el marco del quehacer gubernamental, han administrado con disciplina, racionalidad y eficiencia los recursos del erario. Profesionales comprometidos con el servicio público, ya como administradores ya como políticos.

Los politólogos y administradores públicos han tenido presencia destacada en el diseño y ejecución de las políticas públicas y programas de gobierno, formando parte de las estructuras burocráticas de los tres órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal. Otros han incursionado de manera destacada en la academia como docentes, investigadores y analistas; algunos más, brindando servicios de consultoría.

Lo anterior acredita fehacientemente la importancia que, en el escenario profesional de nuestro país, ha tenido, tiene y continuará teniendo el desempeño del licenciado en ciencias políticas y administración pública, como científico social capacitado para investigar, interpretar analíticamente y generar conocimiento orientado a comprender los fenómenos político-sociales de una comunidad determinada; pero también, como hacedor, ejecutor y evaluador de las políticas públicas en nuestro país.

No obstante lo anterior, a 75 años de haber iniciado en nuestro país la formación profesional de los politólogos, la identidad y unidad gremial de sus egresados, siguen siendo hoy asignaturas pendientes. Un nicho de oportunidad -visto con espíritu optimista-, sobre el que hay mucho trabajo por hacer; particularmente con los politólogos en proceso de formación y con las generaciones recientes, promoviendo entre ellos la cultura del egresado.

En tal propósito juegan un papel determinante los politólogos que se desempeñan como docentes, dando clases en las diversas instituciones educativas que imparten la licenciatura de Ciencias Políticas y Administración Pública, fungiendo como correas de transmisión, difusión y motivación con los alumnos sobre las diversas actividades que organicen las Asociaciones gremiales.

Los esfuerzos por materializar la creación del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y el Instituto Político Nacional de Administradores Públicos, si bien importantes, terminaron sucumbiendo como instancias aglutinadoras de los politólogos; las acciones desarrolladas por dichas figuras asociativas, incentivaban de manera natural el sentido de pertenencia y la identidad gremial.

Con alcances más limitados, en algunas instituciones universitarias se llevaron a cabo iniciativas que hicieron posible la creación de asociaciones de egresados de la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública, sin embargo, ante la incipiente y en no pocos casos nula identidad gremial y falta de unidad de sus integrantes, han quedado como figuras asociativas de membrete, sin mayor trascendencia.

De ahí la importancia de promover la integración, unidad y compañerismo de Politólogos y Administradores Públicos PAP -científicos sociales-, con los miembros de otras agrupaciones similares y viceversa; impulsando de esta manera la comunidad mexicana de politólogos, sustentada en la solidaridad de sus integrantes, sin importar la institución universitaria de origen, ni si radica en la capital del país o en el interior de la República.

El fortalecimiento de la identidad y la unidad gremial, puede ser el punto de partida para llevar a cabo el diseño e implementación de una estrategia orientada a posicionar la profesión en las esferas de la política y la administración pública, en los tres órdenes de gobierno.
Es por eso que, en el marco de la celebración del día del politólogo que ha impulsado la Asociación Politólogos y Administradores Públicos PAP -científicos sociales-, es sumamente importante que quienes estamos convencidos de la importancia, de la necesidad de fortalecer la identidad y la unidad gremial de los politólogos, nos sumemos a participar con entusiasmo en los eventos que con tal propósito se desarrollen, no sólo en torno al 23 de junio, sino a lo largo de todo el año, socializando con el mayor número de colegas la convocatoria de las actividades que se organicen.

Debemos tener claro que, lo que no hagamos los politólogos por fortalecer el gremio y con ello, posicionar a nuestra profesión en el contexto político-administrativo de nuestro país, no lo va a hacer nadie.

*CONTACTO FB: https://www.facebook.com/arturo.allendegonzalez

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