Columna LA LIBRETA DE JACK
Por Jacobo Gregorio Ruiz Mondragรณn*
El deporte mรกs popular del mundo, es el fรบtbol, y quizรก lo sea, porque su lenguaje es universal, y para jugarlo, no se necesita compartir idioma, religiรณn, ideologรญa o nivel econรณmico. Basta un balรณn ยซo algo que se le parezcaยป, asรญ como el deseo de jugar. Esa simplicidad, elimina barreras y permite que millones de personas nos identifiquemos con รฉl y con su esencia, entendiรฉndola como la metรกfora de la existencia misma: nadie sabe cรณmo terminarรก el encuentro hasta el รบltimo minuto, igual que nadie conoce el desenlace de su propia historia.

Pocos fenรณmenos como el futbol, logran crear una sola emociรณn a escala global, capaz de convertir un balรณn en un sueรฑo compartido y un estadio en el corazรณn palpitante del mundo, y en esa fiesta deportiva de las naciones, cada una, no sรณlo lleva sus colores a la cancha, tambiรฉn lleva sus historias, sus raรญces y la memoria de quienes las han construido.

Desde 1966 a la fecha, cada mundial de fรบtbol ha tenido su mascota oficial, iniciando con ยซWillieยป el leรณn inglรฉs, hasta ยซMapleยป, el alce canadiense; ยซZayuยป, el jaguar mexicano, y ยซClutchยป, el รกguila americana, los cuales fueron creados para dar vida a la riqueza cultural, el legado y el espรญritu de cada paรญs anfitriรณn.

El jaguar ha sido el guardiรกn silencioso que ha caminado entre los mitos, la selva y la identidad de los pueblos, y es probablemente, uno de los sรญmbolos prehispรกnicos mรกs reconocibles de Mรฉxico ante el mundo, capaz de representar simultรกneamente, naturaleza, historia e identidad cultural, recordando que la velocidad importa, pero tambiรฉn la valentรญa; que el talento es esencial, pero la identidad es irremplazable, y hoy, ese espรญritu regresa al escenario mundial bajo el nombre de ยซZayuยป, que significa: ยซunidad, fortaleza y alegrรญaยป; y ahora, es la mascota que nos representa en la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Cada que el balรณn rueda, y las tribunas se llenan de colores y emociones, es un recordatorio de que el fรบtbol tiene la capacidad de unir continentes, pero tambiรฉn de contar historias. Y entre todas ellas, Mรฉxico narra la suya a travรฉs de un felino, cuya mascota no es sรณlo una imagen que acompaรฑa una competencia, sino una ventana al alma de una naciรณn, un puente entre generaciones y una metรกfora de todo aquello que hace รบnico a este paรญs.

ยซZayuยป, es un personaje joven, dinรกmico y alegre, pero detrรกs de su sonrisa habita el eco de un rugido que lleva siglos resonando entre nosotros. Por eso, su imagen conecta mรกs allรก del rectรกngulo verde; porque en sus manchas parecen dibujarse fragmentos de historia; porque en sus pasos, se escucha el eco de quienes caminaron antes; incluso, porque en sus ojos habita esa mezcla de orgullo, esperanza y resiliencia que caracteriza a un paรญs entero.

A veces, una mascota puede hacer mucho mรกs que animar un torneo: puede convertirse en la voz de una naciรณn. No es casualidad que ยซZayuยป ocupe la posiciรณn de delantero. Los delanteros son quienes persiguen los sueรฑos hasta convertirlos en realidad, quienes transforman la esperanza de todo un equipo en un instante inolvidable. Donde otros sรณlo ven distancia, el jaguar, explora y abre caminos. En el imaginario colectivo, corre hacia la porterรญa rival llevando consigo no sรณlo un balรณn, tambiรฉn anhelos y pasiรณn. Por eso, cuando avanza, no persigue รบnicamente una anotaciรณn, sino la posibilidad de conectar historias, despertar emociones y recordar que los sueรฑos mรกs grandes suelen comenzar con algo tan sencillo como una pelota rodando sobre el cรฉsped, cuyo guardiรกn de la noche y el cielo, los acompaรฑa en cada juego, con ilusiรณn y esperanza.

Eso sรญ, ojalรก que el deporte que naciรณ sobre el polvo de los barrios, entre porterรญas imaginarias y pelotas gastadas, regrese a ser el eco de cรกnticos en los estadios iluminados como catedrales del fรบtbol, para devolverle la pertenencia a quienes lo construyeron desde la escuela, la calle o el llano, porque de no ser asรญ, correrรก el riesgo de olvidar a quienes le dieron alma mucho antes de que tuviera precio.

Superada la fase de grupos se viene lo mejor de la fiesta. Asรญ, entre el rugido ancestral del jaguar y el latido universal del balรณn, no se debe perder de vista en el horizonte, que nadie llega mรกs lejos que aquรฉl que conoce de dรณnde viene y sabe a dรณnde se dirige.

*CONTACTO FB: https://www.facebook.com/Jacko.ruiz.mondragon

Tendencias