Columna: DESDE LA BANQUETA

Por Gabriel Escalante Fat*

Un gobierno populista

 te rompe las piernas,

te regala las muletas

y luego te convence

de que, gracias a él, caminas”.

Anónimo.

                La cuatroté es el reino de la improvisación y las ocurrencias.

            Algunas, como el Tren Interocéanico y la Refinería Dos Bocas, han matado personas. 
            Otras, como el Tren Maya, los Hoteles Tren Maya y Mexicana de Aviación, son un barril sin fondo que se alimenta del erario ante la inviabilidad comercial de los proyectos y que han enriquecido a familiares y amigos de los dueños de Morena.
            Una más, la Farmaciota del Bienestar, surgió como un parche para intentar cubrir el desabasto de medicamentos provocado por la cancelación absurda de contratos de adquisición de esos insumos, en los albores del régimen.
            El INSABI, que pretendió sustituir al Seguro Popular, dejó súbitamente sin cobertura de salud a unos 53.5 millones de mexicanos, unas nueve veces la población total de Dinamarca. Tan ineficiente fue, que debió decretarse su desaparición apenas tres años y medio después de su creación.
            El AIFA, construido a toda prisa e inaugurado en 2021 sin vías de comunicación, sin posibilidad de establecer rutas hacia y desde los Estados Unidos y cancelando el que sería el HUB más importante de Latinoamérica, no logra consolidarse como un ente funcional y útil para la población.
            SEGALMEX, creada para sustituir a las imperfectas pero muy funcionales Diconsa y Liconsa, le ha costado a los mexicanos la friolera de 15,000 millones de pesos, gracias al mega fraude urdido supuestamente a espaldas de su director Ignacio Ovalle, a quien no se le ha tocado ni con el pétalo de un citatorio.

            El supuesto combate el huachicol, implementado en enero de 2019, que tuvo al país en un estado de escasez de combustibles por más de un mes, y que originó la compra súbita (supuestamente) de más de 600 pipas a un costo de 1,650 millones de pesos de la época, dio paso a la intrincada operación del huachicol fiscal, que se calcula ha desfalcado al erario en más de 600 mil millones de pesos, 1.5 veces el presupuesto anual total del Gobierno del Estado de México.
            Y no la más costosa, pero sí la más ridícula de las ocurrencias cuatroteras fue, sin duda alguna, el sainete del Avión Presidencial y su rifa sin avión, para luego venderlo por una bicoca al gobierno dictatorial de Tajikistán.  Horas de disertaciones en la mañanera, paso de charola a los empresarios más ricos de México para que compraran boletos que nadie quería adquirir, una explicación cantinflesca en una teleconferencia internacional.  Yo estaba convencido de que nada podría superar ese teatro del absurdo, hasta que…
            El pasado 7 de mayo, en conferencia de prensa, flanqueado por los 32 secretarios de Educación de las entidades federativas, el secretario del ramo, Mario Delgado, anunció que debido “a diversas circunstancias” se había decidido por unanimidad, dar fin al ciclo escolar vigente el próximo 5 de junio, agregando 40 días más a las vacaciones escolares de verano. Acto seguido, presentó un calendario detallado con las nuevas fechas de terminación del ciclo 2025-26 e inicio del 2026-27.  Las opiniones en contra no se hicieron esperar, tanto en la prensa como en la voz popular.

            El viernes 8, en su conferencia matutina, la presidenta con “A” de “Ah caray, me agarraron desprevenida”, desmintió que el calendario presentado por Delgado estuviera aprobado, que era sólo una propuesta de su subalterno y que era importante que los niños no perdieran clases.

            Ese mismo viernes 8 Delgado subrayó, a contrapelo con las declaraciones de Sheinbaum, que estaba decidido que el ciclo concluiría el 5 de junio y que sólo restaba definir las fechas de regreso a clases. “Vamos a salir el 5 porque hay muchos estados que tienen altas temperaturas y también está el tema del Mundial. Salimos el 5”.

            Ya por la noche, después de una ola de críticas de padres de familia, el rechazo de escuelas privadas y de los estados de Jalisco, Nuevo León y Guanajuato y ¡Perla incomparable!: el descontento de la CNTE porque, si no había clases ¿cómo iban a hacer paros magisteriales de protesta?, Delgado reculó y anunció que se volvería a reunir con los secretarios estatales y que harían un anuncio definitivo el lunes 11 de mayo.
            El lunes 11, tras cinco horas de reunión, nuevamente con los 32 secretarios de Educación locales —que supongo se habrán vuelto a desplazar hasta la CDMX desde sus lugares de trabajo—, Mario Delgado anunció la reversión de su anuncio del jueves y ratificó que se respetarían los 185 días de clases, terminando el ciclo el 15 de julio. El período vacacional será, como estaba contemplado, de seis semanas.

            Agregó que la decisión se tomó —¡ooootra vez!— por unanimidad, tomando en cuenta lo dicho por la presidenta Sheinbaum de (imaginen los lectores el cansino sonsonete) “privilegiar el derecho a la educación y brindar estabilidad organizacional a las familias”.

            ¡Hombre, pues muchísimas gracias por salvar —una vez más— el destino de la Patria con “A” de ¿A dónde carajos nos está llevando la cuatroté?

            Todo este vergonzoso teatro de enredos podría haber quedado en el anecdotario de la  política mexicana, rica —desde los viejos tiempos del PRI— en pifias y maromas, de no ser porque ésta se dio en el área educativa, la más sensible e importante de cualquier país. Veamos:
  • Sólo en el sector de educación básica, hay alrededor de 1.25 millones de docentes activos.
  • Estos profesores atienden a unos 23 y medio millones de alumnos.
  • El gasto del Gobierno Federal (proveniente de nuestros impuestos) rebasa los 1.25 billones de pesos anuales; esto es alrededor de un 12% del total del erario.
  • La contrarreforma educativa perpetrada por AMLO (otra ocurrencia vengativa) ha hecho cada vez menos competitivos a los estudiantes mexicanos. Quizá sea cierto lo que dijo Delgado en el sentido de que a partir del 15 de junio ya no se hace nada en las escuelas, pero olvida que el responsable de eso es precisamente él.
  • La Nueva Escuela Mexicana, con sus pésimos libros de texto, se aparta de la labor educativa y se centra en la ideologización de los estudiantes.
  • El “derecho” (avalado recientemente por la SCJN) de los alumnos a ser promovidos al grado superior aun sin aprobar exámenes, es una medida que desalienta el espíritu de superación y competencia.
            ¿Cuáles fueron entonces las verdaderas razones por las que se pretendió aplicar esta medida absurda?

            El calor es sólo un pretexto. Cada año se presentan temperaturas extremas en algunas regiones del país, no es un caso excepcional de este año. ¿Quién puede garantizar que los alumnos estarán más protegidos contra el calor en sus casas que en las escuelas?

            El impacto del Mundial de Futbol no será tan grave, si tomamos en cuenta que sólo se jugarán 13 partidos en nuestro país, en sólo 3 sedes. Claro que Clara Brugada —a quien la capital mexicana se le está cayendo a pedazos, eso sí de color morado— ya había propuesto que los habitantes de la CDMX procuraran no salir de sus casas durante el mundial, para no entorpecer el tráfico.
            Las amenazas de la CNTE de hacer paros, movilizaciones y bloqueos durante el Mundial, probablemente se amainarían con esta medida. Aunque me parece desproporcionado el sacrificio de 25 millones de personas para detener a grupos que ya sólo viven del enfrentamiento.

            En fin, que una vez más, la cuatroté ha exhibido su ineficacia, su falta de coordinación y sus enfrentamientos internos, lo que me lleva a pensar que la decadencia de Morena (si es que me toca llegar a verla) no vendrá por acciones de la oposición —cada día más extraviada, temerosa y sobornada—, sino por autofagia, es decir, que se verá orillada a devorarse a sí misma para intentar sobrevivir.

                Es triste, pero quizá sea el momento de cambiarle el nombre a México por Pepeslavia (Marco A. Almazán), República de los Cocos (Cantinflas) o Banania (Les Luthiers), puesto que este país está pasando de ser una gran nación a convertirse en un mal chiste.

DÍA DEL MAESTRO.

            Ante el caos del sector educativo, mi recuerdo hoy para dos de los maestros más queridos con quienes tuve la suerte y el privilegio de estudiar y que, afortunadamente, continúan vivos y en buen estado de salud.

            María Esperanza Morales Calderón, de Tlalpujahua, mi profesora en segundo, tercero y quinto grados de primaria, con quien apenas el pasado 21 de abril sostuve una emotiva conversación telefónica en ocasión de su 80° cumpleaños. ¡Mujer inolvidable!
            Enrique Camerota Perero, argentino porteño, maestro por vocación, de quien recibí las más divertidas, disparatadas y memorables clases en la pequeña Universidad de la Comunicación, en la que cursé la licenciatura en publicidad. A sus 87 años largos sigue fuerte, lúcido y bromista. Y continúa manejando mal y como loco su pequeño automóvil Smart.

            Que la vida les conceda, a ambos, muchos más años para alegrarnos el alma a quienes los queremos.

Guadalajara, Jalisco, mayo 13, 2026.

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