Redacción d’interés
Al cumplirse el 62 aniversario del fallecimiento del ilustre diplomático, jurista y hombre de letras Isidro Fabela Alfaro —acaecido en la ciudad de Cuernavaca, Morelos—, la memoria histórica de México rinde homenaje a uno de los más grandes defensores de la soberanía nacional y del derecho internacional.

Hijo pródigo de Atlacomulco, el legado de Fabela trasciende las épocas. Su trascendencia quedó plasmada con nitidez en la edición de enero de 1967 de la Revista Atlacomulco, publicación que dio testimonio de la conmemoración del 12 de agosto de 1966 (segundo aniversario de su partida), fecha en la que se develó su estatua en el centro de su tierra natal. En aquella edición histórico-conmemorativa, dos de los expresidentes más destacados del México posrevolucionario, el Lic. Emilio Portes Gil y el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, dedicaron sentidas palabras a la vida y obra del diplomático mexiquense.
La mirada diplomática: El testimonio del Lic. Emilio Portes Gil

El expresidente Emilio Portes Gil definió a Fabela como «uno de los grandes internacionalistas de México», reconociendo su trayectoria desde las bases de la Revolución Mexicana al lado de Francisco I. Madero, hasta su encargo clave en la Secretaría de Relaciones Exteriores bajo el mandato de Venustiano Carranza.
Portes Gil rememoró su paso por la rama diplomática como ministro de México en países como Francia, Italia, Argentina, Chile y Brasil, así como su rol crucial como delegado ante la Sociedad de las Naciones en Ginebra y Juez de la Corte Internacional de Justicia en La Haya.
«En cuyos cargos siempre se reveló como un convencido mexicano defensor de la integridad y de la soberanía de los pueblos... siguiendo en todo su pensamiento el gran apotegma de Juárez: 'Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz'», destacó Portes Gil, subrayando sus aportaciones en materia de supresión del coloniaje y el derecho de asilo.
La voz de la Revolución: El testimonio del Gral. Lázaro Cárdenas del Río

Por su parte, el General Lázaro Cárdenas enmarcó la figura de Isidro Fabela como un «internacionalista de la Revolución que con mayor fervor y sentido de la nacionalidad contribuyó a aplicar en su sentido más válido la política internacional de México».
Cárdenas resaltó la valentía y firmeza con la que Fabela actuó ante la Sociedad de las Naciones para defender a los pueblos agredidos e invadidos durante los convulsos años previos y contemporáneos a la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un verdadero combatiente por las causas de la independencia y la libre determinación.
«Rindo homenaje a su memoria (...) y también, deseo hacer público mi agradecimiento por la valiosa colaboración que prestó al Gobierno de la República durante el sexenio 1934-1940, que tuve el honor de presidir», expresó el Gral. Cárdenas, reconociendo a Fabela como un heredero fiel de los próceres que configuraron la política exterior independiente del país.
Un legado que permanece

A más de seis décadas de su partida física de este mundo en suelo morelense, el ejemplo de Isidro Fabela permanece intacto. Sus ideales de no intervención, autodeterminación de los pueblos y justicia universal no solo enorgullecen a su natal Atlacomulco y al Estado de México, sino que continúan siendo pilares fundamentales de la diplomacia mexicana en el escenario mundial.

*Fotografías ilustrativas originales de la Revista ATLACOMULCO




