"El golpeteo constante del martillo sobre la plata rompe el silencio de las montañas mazahuas. En Plateros, San Felipe del Progreso, el tiempo parece avanzar al ritmo de los artesanos que, desde hace generaciones, transforman el metal en piezas que cuentan la historia de todo un pueblo."

Por: Israel Leandro López Sánchez*
Un pueblo forjado entre tradición y metal

En las montañas del norte del Estado de México, dentro del municipio de San Felipe del Progreso, se encuentra una pequeña comunidad cuyo nombre resume siglos de historia: Plateros. Basta escuchar ese nombre para comprender el oficio que ha dado fama a sus habitantes.
Desde hace generaciones, el sonido del martillo sobre la plata, el brillo del metal recién pulido y la paciencia de manos expertas forman parte de la vida cotidiana de este pueblo mazahua, donde la orfebrería no solo representa una actividad económica, sino también una forma de preservar la memoria de sus antepasados.
El origen de una tradición centenaria

La historia de la joyería mazahua es el resultado del encuentro entre dos mundos.
Antes de la llegada de los españoles, los pueblos originarios dominaban el trabajo de diversos materiales para la elaboración de adornos ceremoniales y personales. Con el Virreinato llegaron nuevas técnicas de orfebrería, herramientas y conocimientos provenientes de Europa.
Sin embargo, los artesanos indígenas no se limitaron a imitarlos; los transformaron, incorporando su propia visión del mundo, sus símbolos y su creatividad. Así nació un estilo propio que, con el paso de los siglos, se convirtió en una de las expresiones artesanales más representativas del Estado de México.
Fue precisamente en Plateros donde ese conocimiento encontró un hogar. El oficio comenzó a transmitirse de padres a hijos, de abuelos a nietos, alrededor de pequeños talleres familiares que aún hoy conservan procesos completamente manuales. Cada generación aportó nuevas ideas sin abandonar la esencia de la tradición, haciendo de la plata un símbolo de identidad para la comunidad.
Una herencia familiar que sigue brillando

Originario de Plateros, el maestro artesano Willibaldo "Willy" García Tomás, junto con su hijo Willibaldo García Rebollo, representan una de las familias que han mantenido viva esta tradición.
Actualmente, Willibaldo García Rebollo es el encargado de dar mayor difusión a las artesanías mazahuas en el extranjero. Sin embargo, su historia está profundamente ligada a la herencia cultural del pueblo mazahua, donde la orfebrería no solo constituye una actividad económica, sino también una expresión de identidad, memoria y orgullo comunitario.
Desde muy joven aprendió el oficio bajo la guía de su padre, Gregorio Silvestre García Ruiz, reconocido como uno de los grandes maestros del arte popular mexicano y una figura fundamental en la preservación de la joyería tradicional mazahua.
Durante más de una década se formó en el taller familiar, dominando técnicas como la fundición, el laminado, el cincelado, el calado, el repujado y la filigrana en plata, habilidades que distinguen a los artesanos de Plateros y que han sido transmitidas de generación en generación.
El taller donde cada pieza cuenta una historia

La comunidad de Plateros es ampliamente reconocida por concentrar talleres familiares donde cada pieza es elaborada completamente a mano.
En ellos se conservan procesos artesanales que requieren paciencia, precisión y un profundo conocimiento del metal, convirtiendo cada joya en una obra irrepetible.
Gracias al trabajo de familias como la de Willy García, esta tradición continúa vigente y representa uno de los principales símbolos culturales de San Felipe del Progreso.
A través de su taller WilgART, Willy García crea joyería en plata mediante técnicas de filigrana calada, pavonada y platinada. Sus aretes, collares, arracadas, dijes, pulseras y otros accesorios están inspirados en la naturaleza, la cosmovisión mazahua y los elementos tradicionales de la región.
Cada diseño busca transmitir la riqueza cultural de su pueblo y revalorar el trabajo artesanal mexicano.
Reconocimiento nacional e internacional

El talento de Willy García ha trascendido las fronteras del municipio gracias a su participación en exposiciones, ferias y encuentros culturales de carácter municipal, estatal, nacional e internacional.
Entre sus participaciones más destacadas se encuentra el encuentro nacional ORIGINAL, organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, donde fue seleccionado para representar al Estado de México en las ediciones de 2021, 2022, 2023 y 2025, compartiendo espacio con algunos de los mejores artesanos del país.
La excelencia de su trabajo también ha sido reconocida con importantes galardones, entre ellos el Segundo Lugar Nacional del Gran Premio Nacional de Arte Popular 2021 y el Tercer Lugar Nacional del Gran Premio Nacional de Arte Popular 2022, premios que distinguen la calidad, autenticidad e innovación de sus creaciones.
Más que joyas, un legado cultural

Más allá de los reconocimientos, Willy García considera que cada pieza elaborada en su taller representa un homenaje a sus raíces.
Sus joyas llevan consigo la historia de Plateros, el legado de sus antepasados y el orgullo del pueblo mazahua, demostrando que la artesanía también es una forma de preservar la identidad cultural.
Gracias al talento de sus artesanos, Plateros ha trascendido las fronteras de San Felipe del Progreso. Sus joyas han sido exhibidas en concursos, exposiciones y encuentros nacionales e internacionales, donde la calidad de la orfebrería mazahua ha sido reconocida como una de las más finas del país.
Sin embargo, el mayor valor de estas piezas no radica únicamente en la plata que contienen, sino en la historia que resguardan.
Un patrimonio que sigue vivo

Hoy, recorrer Plateros es encontrarse con una comunidad donde el tiempo parece detenerse entre bancos de trabajo, herramientas tradicionales y familias enteras dedicadas al mismo oficio.
Allí, cada arete, collar o arracada representa siglos de conocimiento, paciencia y creatividad, reflejando el legado de una tradición que continúa vigente gracias al compromiso de quienes la han heredado y enriquecido.
Gracias a la labor de artesanos como Willy García y su familia, la comunidad de Plateros, en San Felipe del Progreso, continúa siendo reconocida como uno de los principales centros de orfebrería tradicional del Estado de México.
Su trabajo no solo fortalece la economía local, sino que también proyecta al municipio como un referente nacional de la joyería artesanal, inspirando a las nuevas generaciones a mantener vivo este invaluable patrimonio cultural.


*Sitio web: https://www.facebook.com/wilgARTGR?locale=es_LA
Referencias:
- Carro Xochipa, M. (1994). Mazahuas. Instituto Nacional Indigenista.
- Poniatowska, E. (Ed.). (1993). Mazahua. Gobierno del Estado de México.
- Papousek, D. A. (1982). Alfareros-campesinos mazahuas: Situación de estímulo y procesos de adaptación. Gobierno del Estado de México.
- Textiles mazahuas. (2011). Artes de México, (102). Artes de México.
- Zúñiga, R. (2024). Los mazahuas. Antropología. Revista Interdisciplinaria del INAH, 17, 33–35.
- Figueroa Serrano, D. (Coord.). (2020). La tradición oral de las comunidades mazahuas del Estado de México. Narrativa de la percepción del entorno natural y sobrenatural. Fondo Editorial del Estado de México.
- Jiménez Ovando, R. (1986). Testimonio gráfico del pueblo mazahua. Gobierno del Estado de México.





