Columna ANECDOTARIO DE MI PUEBLO
Por Antonio Corral Castañeda/Ma. Dolores Peña Peña/Jorge Luis Orozco Peña*
José Silverio Valenzuela López nació el 16 de agosto de 1943 en Tlalpujahua, Michoacán. Fue hijo de don Heriberto Valenzuela Mercado y de doña Carmen López Mondragón. El matrimonio estableció su hogar en aquella población minera, donde nacieron sus cinco hijos. José fue el menor de ellos.
Tras el fallecimiento de su padre en 1949, llegó a Atlacomulco junto con su madre y sus hermanos, cuando apenas contaba con cinco años de edad. Desde entonces hizo de este municipio su hogar, donde cursó sus estudios de primaria en las escuelas "Rafael Favila" y "Plancarte", para posteriormente ingresar a la Escuela Secundaria "Lic. Isidro Fabela".

Aunque nació en Tlalpujahua, fue en Atlacomulco donde creció, se formó y desarrolló la carrera que lo convertiría en el boxeador profesional más importante que ha dado este municipio, razón por la cual siempre fue identificado como un auténtico representante del deporte atlacomulquense.
A los 13 años descubrió su pasión por el boxeo e inició sus entrenamientos bajo la dirección de Maximiliano "El Chilano" Sanabria. Con él comenzó una trayectoria que pronto lo llevó a destacar en el ámbito amateur.
José «Chale» Valenzuela con el campeón mundial José Ángel «Mantequilla Nápoles
En 1960 decidió dedicarse de lleno al boxeo profesional. A partir de entonces sostuvo combates en Toluca, la Ciudad de México, diversas poblaciones del Estado de México y del norte del país, escalando paulatinamente posiciones hasta colocarse entre los mejores pugilistas nacionales.
Radicado en Mexicali y Tijuana, Valenzuela fue un pugilista ampliamente conocido en el mundo del boxeo en México y el sur de Estados Unidos
Gracias a su fortaleza física, disciplina y una técnica cada vez más depurada, combatió en las principales plazas del país, entre ellas la Arena México, la Arena Coliseo y el Estadio Olímpico. Sus actuaciones lo llevaron a clasificarse como cuarto peso wélter nacional (67 kilogramos).

Ante la falta de oportunidades para disputar los primeros lugares del ranking mexicano, decidió buscar nuevos horizontes en Estados Unidos. En 1964 se estableció en Tijuana, Baja California, desde donde inició una importante campaña enfrentando a destacados boxeadores del sur de la Unión Americana.
8 de julio de 1970. Arena Coliseo de la Ciudad de México. Cartel que anunciaba el encuentro del pugilista argentino Rubén Rocha contra el mexicano José Valenzuela.
En 1966 regresó a Atlacomulco para retomar su carrera en México bajo la dirección del reconocido mánager Pepe Hernández. Nuevamente combatió en la Arena Coliseo y la Arena México, además de presentarse en plazas como Acapulco, Morelos y otras entidades del país.
1972. José Valenzuela sostuvo su última pelea, la de despedida, en el Lienzo Charro de Atlacomulco, con un balance final de 72 peleas sostenidas: 65 ganadas (34 por nocaut) y 7 perdidas. En la foto aparecen de derecha a izquierda: Alfonso García (mánager), José Valenzuela, Ferdinando «Ferdi» Escamilla (referí), el peleador contrincante y su mánager.
Uno de los últimos episodios de su carrera internacional ocurrió el 6 de noviembre de 1971, cuando enfrentó en Caracas, Venezuela, al boxeador Nelson Ruiz. Su última pelea como profesional tuvo lugar en el Lienzo Charro de Atlacomulco, con lo que puso fin a una destacada trayectoria que se extendió hasta 1972.

A lo largo de su carrera enfrentó a boxeadores de gran nivel, entre ellos Hedgemon Lewis, Ernie Cuadras, "Indian Red" López, Raúl Soriano —entonces clasificado mundial—, Ray Reyes, Beto Gerardo, Manny González, Peter Cobblah, Rubén Arocha, Juan Vázquez, "Gorila" López, Hernando Villegas y Arturo Ruvalcaba, entre otros.

Su calidad como pugilista le permitió presentarse en escenarios de talla internacional como el Astrodome de Houston y el Olympic Auditorium de Los Ángeles. También peleó en San Francisco, Las Vegas, Oakland, San Diego, San Bernardino, San Antonio, Tijuana, Mexicali, Hermosillo y San Luis Río Colorado.
El ex campeón mundial de peso gallo y súper gallo, Guadalupe «Lupe» Pintor y José Valenzuela
Durante su trayectoria logró ubicarse entre los mejores clasificados del boxeo mexicano e internacional, llegando a figurar entre los principales aspirantes al campeonato mundial de peso wélter.

A lo largo de su carrera fue dirigido por entrenadores y manejadores como Maximiliano "El Chilano" Sanabria, Villaseñor, Benjamín Flores, Carlos Álvarez, Pepe Hernández, Elmer Laslei y Pedro Ávila. Asimismo, compartió entrenamientos con dos figuras legendarias del boxeo: José "Mantequilla" Nápoles y Rubén "El Chango" Carmona.
José Valenzuela, tras retirarse del boxeo profesional en 1972, se dedicó a la formación de nuevas generaciones de pugilistas junto con su hermano Carlos Valenzuela.
Tras retirarse del boxeo profesional en 1972, se dedicó a la formación de nuevas generaciones de pugilistas junto con su hermano Carlos Valenzuela. Para fortalecer su labor como entrenador cursó estudios especializados impartidos por el SICEN, la Asociación Internacional de Boxeo Amateur y el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), obteniendo acreditaciones como réferi y juez. También se desempeñó como jefe regional de la Comisión de Box del Estado de México en la zona norte.

Durante décadas ha impulsado el desarrollo del boxeo amateur en Atlacomulco, formando numerosos campeones y subcampeones nacionales, además de destacados exponentes del pugilismo femenil.
Para fortalecer su labor como entrenador cursó estudios especializados impartidos por el SICEN, la Asociación Internacional de Boxeo Amateur y el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), obteniendo acreditaciones como réferi y juez.
Su legado deportivo lo coloca como uno de los mejores boxeadores que ha representado a Atlacomulco, compitiendo exitosamente en las divisiones pluma, ligero y wélter.

Paralelamente desarrolló una carrera en el servicio público. Fue escolta de don Juan Monroy Pérez cuando éste ocupó la Secretaría General de Gobierno del Estado de México y posteriormente se desempeñó como secretario particular del licenciado Arturo Montiel Rojas.
En reconocimiento a su destacada trayectoria deportiva, el 4 de agosto de 2009 el Ayuntamiento de Atlacomulco, a través del Consejo de la Ciudad, le otorgó la Presea «Lic. Isidro Fabela» al Mérito Deportivo.
En 1969 contrajo matrimonio con Otilia Figueroa González, con quien formó una familia integrada por sus cinco hijas: Cynthia, Dinora, Xóchitl, Edna y Lizethe.

En reconocimiento a su destacada trayectoria deportiva, el 4 de agosto de 2009 el Ayuntamiento de Atlacomulco, a través del Consejo de la Ciudad, le otorgó la Presea "Lic. Isidro Fabela" al Mérito Deportivo. Años más tarde, dicha distinción adoptó oficialmente el nombre de Presea "José Silverio Valenzuela López", como homenaje permanente a quien es considerado el más grande boxeador en la historia de Atlacomulco.

Extracto de los libros Historia del Deporte en Atlacomulco, Origen, Pioneros y Protagonistas de Antonio Corral C. y ATLACOMULCO Familias, Personajes, Anécdotas, Dichos y Leyendas de Ma. Dolores Peña P. y Jorge Luis Orozco P.

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