Por: Rubén Alejandro Domínguez Bernal*
Es muy normal que cuando tienes una deuda pendiente ya sea de un crédito bancario, una app financiera o una tienda departamental te contacten para recordarte tu obligación, la manera que pueden hacer, conforme a la ley, es lo siguiente:

- Llamarte por teléfono en horarios razonables (no antes de las 7 a. m. ni después de las 10 p. m.).
- Enviarte correos, mensajes o cartas para negociar un pago o reestructuración.
- Notificarte que el adeudo será reportado al buró de crédito.
- Pero todo esto debe hacerse con respeto y sin violencia.
Ahora bien, muchos despachos de cobranza abusan del desconocimiento de la gente y cruzan la línea de la legalidad.
Toma en cuenta que es ilegal que te hagan lo siguiente:
- Amenazarte con cárcel (una deuda civil no es delito).
- Ofenderte, gritarte o intimidarte.
- Acosar a tus familiares, vecinos o conocidos.
- Amenazar con ir a tu trabajo o casa a embargarte, sin un juicio de por medio.
- Publicar tu nombre en redes sociales o grupos como deudor.
- Cobrarle a otra persona que no es el deudor real.
Importante: si el cobrador usa palabras como “demanda”, “embargo”, “orden de aprehensión” o “visita domiciliaria”, debe probarlo con documentos oficiales. Si no lo hace, solo está mintiendo para presionarte.
En estos casos, procede:
- Recaba pruebas (capturas, grabaciones, horarios, nombres).
- Identifica el número del despacho o empresa que realiza el cobro.
- Presenta una queja ante la CONDUSEF si es un crédito bancario o con una fintech
¿Qué hacer si el cobro ya se volvió acoso?
Tienes derechos como deudor y también herramientas legales para defenderte:
1. Graba o guarda pruebas de las llamadas, mensajes o amenazas. 2. Identifica el nombre del despacho, teléfono o número desde donde llaman. 3. Acude a la CONDUSEF si la deuda es con un banco o app financiera. Si el acoso es grave, persistente o violento, también puedes:
- Presentar una denuncia por amenazas o extorsión ante el Ministerio Público.
- Solicitar ayuda legal con un abogado particular.
- Buscar apoyo psicológico profesional: El acoso de cobradores puede afectar tu salud emocional, provocar ansiedad o insomnio. No estás solo/a, y pedir ayuda es parte de tu derecho a vivir con dignidad.
“Estar endeudado no te hace delincuente. Tienes el derecho a ser tratado con dignidad, incluso si debes dinero. No estás obligado a soportar abusos o amenazas. Si no puedes pagar de inmediato, puedes negociar con el acreedor, pero nadie puede obligarte a hacerlo bajo presión o miedo.”
¿Te resultó útil esta información? Si tienes dudas legales o necesitas asesoría personalizada, no dudes en comunicarte. O envía un correo a: incognitalegal@gmail.com

*Abogado miembro de la firma jurídica Incógnita Legal 📖
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