Por Erika Velasco García*
Todas las emociones son válidas y necesarias para coexistir, las emociones positivas son fáciles de gestionar, con las negativas es en dónde tenemos que aprender a gestionarlas, aceptarlas y manejarlas adecuadamente.
El primer paso cómo ya se mencionó, es la aceptación, es el paso más grande y de avance, una vez que aceptas que éstas viviendo esa emoción lo demás será más sencillo, siempre lo más difícil es ese paso, esa decisión de aceptar, y más aún, cuando es una emoción negativa, una vez que ya aceptaste que sientes, odio, rencor, frustración, enojo, resentimiento, debemos sacarlo de nuestro ser, ya que si las emociones negativas nos las guardamos, las reprimimos, se estancan, y ¿qué pasa cuando algo se estanca? Se pudre, empieza a hacer daño, infecta toda la zona, y en nuestro cuerpo se convierte en enfermedad, no es malo estar enojado, molesto, es tan normal como sudar cuando hace calor, lo malo es reprimirlo es guardar ese enojo, y no digo que cuando estés enojado grites, golpees, estalles, esa sería una forma excesiva de gestionar el enojo, la mejor manera sería acercarte a la situación que te tiene molesta o molesto y negociar, explicar, escuchar la contraparte para llegar a una solución, si no es posible porque la otra persona no se encuentra en tu nivel de madurez, no te vas a desgastar queriendo hacer entender a la otra persona, porque el único control que tienes es sobre ti mismo, y no sobre los demás.
Entonces aquí entra la grafología, que si tienes enojo, describas con toda tu intención la situación, remarques qué es lo que más te enojó, si en ese momento quieres gritar, grita, pero no dejes de escribir, gritando y escribiendo, si quieres escribir tu enojo más grande, es decir, con letras más grandes, es lógico, con la letra que te salga, no cuides que sea entendible, solo que salga todo, si sigue el coraje y quieres golpear toma una almohada y golpéala hasta cansarte, al finalizar tu desahogo, rompe el papel, y tíralo a la basura, en esa acción, le estás diciendo a tu inconsciente que ya sacaste tu coraje y podrás seguir adelante.
Hay situaciones tan fuertes, que no nos dejan ni siquiera hacer nuestras labores normales, por estar pensando y repensando en la situación, que no te dejan estar atento a lo que haces y termina afectándote más de la cuenta, porque por estar pensando en esa situación, descuidas lo demás, y ya se te olvidaron las llaves, no cerraste bien tu casa por estar con tu mente en eso que no puedes solucionar, tampoco puedes tener el control, o más grave, puedes llegar a chocar por perderte en tus pensamientos, y no queremos llegar a una tragedia para aprender a gestionar nuestras emociones.
Te ha pasado que tienes alguna preocupación y no puedes dejar de pensar en ella, vas manejando, y cuando reaccionas ya estás en otro punto, o ya te pasaste del lugar a donde ibas, no quieres que te ocurra esto de nuevo, escribe tu preocupación, y tu cerebro creerá que ya está solucionado porque ya está en un papel, y ya no estarás tan enfocado en ello, pruébalo, date la oportunidad de escribir todo, y verás cómo estarás con la mente más clara y enfocada.
En esta ocasión me enfoqué en el enojo, pero también pudo ser como ejemplo, tristeza, frustración, cualquier otra emoción, por ejemplo, cuando terminas una relación amorosa te enfocas en el dolor, en los hubieras, en extrañar a la persona, y te olvidas de ti, pones tu salud mental y estado de ánimo en esa persona, está bien vivir ese dolor, es también un proceso de duelo en el que te tienes que despedir de la persona, quedarte con lo bueno, aprender de lo malo, y seguir con tu vida.
Si eres estudiante y vienen exámenes, pues ya no te concentraste en estudiar por estar pensando en la persona, en el trabajo estás distraída, distraído y hasta te preguntan qué tienes porque no te ves tan alegre como antes, pero ¿vale la pena reprobar o perder un trabajo por otra persona?, si terminas tu carrera, tendrás mayores satisfacciones, que serán absolutamente tuyas, poner tu felicidad y tu estado de ánimo en manos ajenas, no es una buena inversión, porque estarás perdiendo oportunidades de crecimiento por otra persona, te aseguro que la otra persona ni siquiera le preocupará y menos le afectará, la única persona afectada serás tú y tu futuro, a veces nos victimizamos para llamar la atención del otro, te tengo una noticia, nadie se enamora de una víctima, generalmente llamas la atención por ser protagonista y no víctima, además que dando lástima no te aporta nada, hoy en día cada vez hay menos empatía y en lugar de valorarte o entenderte solo le subirás el ego porque ve lo mucho que te afecta la disolución de la relación.
Si ya lo viviste, eres afortunada, afortunado, porque fue un aprendizaje maravilloso el cual te servirá para no repetir la situación, y si se repite la puedas brincar más fácilmente, porque ya conoces el camino, pero volviendo al punto, estás triste porque terminaste una relación, y te quedan recuerdos y situaciones que quisieras se repitieran, pero ya no va a pasar porque ya pasó, ya fue, ya se vivió, ya cobró factura el tiempo, y llegó la monotonía, entonces qué hay que hacer:
- Aceptar que estás triste, te duele la pérdida, pero tendrás que seguir porque vienen nuevas experiencias, y saber que estar solo también está bien y que ocuparás este tiempo para reencontrarte, conocerte, y hacer planes contigo así como hacer las cosas que más te gustan porque ya tendrás más tiempo libre.
- Escribir, insisto, escribir sana, realiza una carta de despedida, en la que agradeces los momentos buenos y los malos, de los buenos te queda un recuerdo bonito y de lo malo aprendizaje para no repetir la misma situación, aprender a poner límites, si hay algún reclamo es el momento, reclama, a veces, en una discusión queremos sacar toda nuestra lista de quejas y reclamos, nos gana el coraje y se nos olvidan, algunas cosas, ya que estamos a solas, vienen a nuestra mente más reclamos y hasta insultos más poderosos, bueno aquí no te va a pasar, tu escribe, reclama, ofende, saca todo ese veneno de tu ser, y si ya crees que terminaste de escribir, pero después te acuerdas de más cosas, pues retomas y sigues reclamando.
- Una vez que ya hayas sacado toda tu tristeza, quemas, rompes, lo que te nazca, pero destruye esa carta, no la conserves, así la tristeza será gestionada y ya no estará contigo.
Como cada quincena es un gusto compartir grafología con ustedes, les invito a que sanen escribiendo, en comentarios escríbanos, que les parece la sección, si han aplicado algunas de las técnicas, y cómo les ha funcionado, sean felices, y disfruten de la primavera.
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