Columna TURISMO Y TIEMPO LIBRE
Por Rocío Salazar Sánchez*
Estos días inicia nuevamente el ciclo escolar y, como escuché alguna vez, los niños mueven el mundo. Su energía transforma las ciudades, reactiva los comercios, llena las calles de movimiento y nos recuerda que cada comienzo trae consigo una oportunidad de renovación. Pensar en ello me llevó a recordar un momento muy especial de mi infancia, también al inicio de un ciclo escolar.

Cuando estaba por entrar a la primaria, mi papá me compró una mochila nueva. Era de cuero, con dos bolsas grandes y unos broches metálicos que abrían y cerraban con un sonido particular. La tapa se ajustaba a esas bolsas y, para mí, era el objeto más hermoso del mundo. Recuerdo el gusto con el que él me la colgó en la espalda mientras yo caminaba de un lado a otro en la sala de la casa. Mis padres estaban felices de ver a su niña comenzar una nueva etapa, rodeada del aroma de libretas nuevas y libros recién forrados. Qué lindo fue aquel momento. Enhorabuena por todos los padres que hoy pueden vivir nuevamente esa emoción al acompañar a sus hijos en el regreso a clases.
El inicio del ciclo escolar mueve todo: los transportes se llenan, los comercios trabajan con mayor intensidad y las calles se saturan de tránsito. Pero, aun así, es hermoso ver las caritas de los niños estrenando colores, libretas y mochilas. Esa alegría nos recuerda que cada ciclo trae consigo un impulso vital.
Y justamente de ciclos quiero hablar hoy, porque el tema del tiempo libre es atemporal. No podemos limitar su importancia a las vacaciones o a los momentos de descanso prolongado. Claro que es maravilloso relajarse en la playa si contamos con la libertad económica para hacerlo, pero el beneficio del tiempo libre no pertenece solo a una temporada: es una necesidad constante, un espacio que debemos aprender a cuidar y a aprovechar en cualquier momento del año.
Para profundizar en ello, quiero proponerle tres preguntas que pueden convertirse en una guía personal. Son sencillas, pero poderosas, y pueden ayudarle a mejorar la forma en que utiliza su tiempo libre y, en consecuencia, su bienestar general.
1. ¿Qué le interesa hoy?
Nuestros intereses cambian con el tiempo y con la edad. No es lo mismo una obra de teatro para un adulto que para un niño, ni un teléfono de última generación para un adolescente que para un adulto mayor. Lo importante de esta pregunta es que, al hacérsela, pueda reflexionar sobre aquello que realmente proyecta su personalidad: quién es, qué le hace sentir bien, qué le representa y qué le da satisfacción.

Tome nota de lo que descubra. Identificar sus intereses actuales es el primer paso para construir un tiempo libre que realmente le nutra.
2. ¿Qué ciclos está cerrando o debe cerrar?
Hace tiempo escuché hablar sobre la tanatología y me sorprendió saber que una pérdida no es únicamente la muerte de un ser querido. También lo es perder un trabajo, un miembro del cuerpo, la juventud, la vista, una relación o incluso una etapa de vida. Cada pérdida, grande o pequeña, requiere un proceso emocional. Si no aprendemos a transitarla, puede convertirse en un obstáculo que nos impida disfrutar plenamente de nuestro presente y de nuestro tiempo libre.
Cerrar ciclos es fundamental. Nos permite dejar atrás lo que ya no nos pertenece y abrir espacio para lo nuevo. Es un acto de salud emocional y de libertad. Tome nota de los ciclos que está cerrando o que aún necesita cerrar. Reconocerlos es el inicio del proceso.
3. ¿Qué le gustaría recuperar?
No me refiero solo a cosas materiales. También hablo de costumbres, hábitos, experiencias, personas o lugares que alguna vez le llenaron de energía, entusiasmo y crecimiento. Todos tenemos algo que nos gustaría recuperar: una actividad que nos hacía bien, una relación que nos fortalecía, un espacio que nos daba paz.

Piense en aquello que desea volver a integrar en su vida. Tome nota de ello. Recuperar lo valioso también es parte de cerrar ciclos y de construir un presente más pleno.
Cada una de estas preguntas le permitirá realizar un análisis profundo de sí mismo. Al responderlas, tendrá un mapa claro de lo que le interesa hoy, de lo que necesita dejar atrás y de lo que desea recuperar. Y así como buscamos un mapa cuando no sabemos cómo llegar a un lugar, estas preguntas pueden ayudarle a construir un mapa emocional que guíe sus pasos hacia un bienestar más consciente.
Puede incluso dibujar ese mapa: representar con símbolos las actividades que le interesan, los ciclos que quiere cerrar y aquello que desea recuperar. Puede hacerlo para un día, una semana o un mes. Puede dibujar su casa, su ciudad o los espacios donde imagina que puede desarrollar esas actividades. Lo importante es que ese mapa le genere inquietudes que lo impulsen a realizar acciones, aunque sean pequeñas, que mejoren su vida y el disfrute de su tiempo libre.

Si lo logra, esta columna habrá cumplido su propósito: ayudarle a usar su tiempo libre de manera más consciente, más plena y más feliz.
Le deseo lo mejor al emprender esta aventura de autoconocimiento mediante estas tres preguntas. Que le genere un gran beneficio a usted, a su familia y a quienes le rodean.
Tenga un excelente inicio de nuestro mes patrio.
Felices fiestas.

*Lic. en Turismo
Email: Tiempo.libre.2026@outlook.com
Facebook: https://www.facebook.com/share/1BqHf8pxHe
Youtube: http://www.youtube.com/@Turismo-TiempoLibre-Bienestar




