Columna CULTURA SALUDABLE
Por: Israel Leandro López Sánchez/Arturo Jiménez Hernández/Perla Jaeli Bustos Sánchez*
El movimiento humano parece espontáneo, sin embargo, depende de una red cerebral encargada de seleccionar, iniciar y ajustar cada gesto. En la enfermedad de Parkinson (EP), esta coordinación se muestra alterada de forma progresiva. El resultado puede ser lentitud, rigidez o temblor, aunque la enfermedad también alcanza el sueño, el ánimo, la digestión, la presión arterial y la cognición. Por eso, reducirla a “La enfermedad del temblor” deja fuera una parte sustancial de su impacto. (Armstrong & Okun, 2020; Bloem et al., 2021).
¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo del sistema nervioso central caracterizado por la pérdida progresiva de neuronas, lo que provoca una disminución de dopamina cerebral y altera la regulación de las estructuras encargadas del control del movimiento.
¿Quién descubrió la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson fue descrita por primera vez en 1817 por el médico británico James Parkinson, quien publicó un ensayo titulado “An Essay on the Shaking Palsy” (Ensayo sobre la parálisis agitante). En esta obra describió de manera detallada los principales signos y síntomas de la enfermedad a partir de la observación de 6 personas afectadas, incluyendo temblor, alteraciones de la marcha y progresión de la discapacidad. Posteriormente, el trastorno recibió el nombre de enfermedad de Parkinson en reconocimiento a sus aportaciones. (Bloem et al., 2021; Foltynie et al., 2024).
Epidemiología
La enfermedad de Parkinson es el segundo trastorno neurodegenerativo más común a nivel mundial después del Alzheimer. Es más frecuente en personas mayores y en hombres, aunque existen variaciones según la región geográfica y los grupos étnicos. Estas diferencias pueden estar relacionadas con factores ambientales y con el acceso a los servicios de salud (Ben-Shlomo et al., 2024).

La prevalencia a nivel global de la enfermedad se encuentra en aumento, principalmente por el envejecimiento de la población y el crecimiento demográfico, dos factores que resultan significativos en el incremento de casos proyectados para las próximas décadas. En México más de 500 mil mexicanos tienen enfermedad de Parkinson. Entre 2000 y 2020 se registraron 24,137 defunciones en las que la enfermedad de Parkinson fue considerada la causa básica de muerte. Estudios nacionales han identificado tasas más altas de casos notificados en estados del noroeste y occidente del país, particularmente Sinaloa, Colima y Durango. Un análisis más reciente, realizado con información de vigilancia de 2015 a 2024, también encontró tasas elevadas en Morelos y Chihuahua (Martínez-Ramírez et al., 2020; Martinez et al., 2026).
¿Qué causas y/o factores influyen?
Su origen es multifactorial, ya que intervienen factores genéticos y ambientales. Entre los posibles factores de riesgo se encuentra la exposición a pesticidas y otros agentes neurotóxicos de la enfermedad. La edad es el factor de riesgo más consistente. Los antecedentes familiares aumentan la probabilidad, pero solo una minoría de los casos aproximadamente 3 a 5 % en la mayoría de las poblaciones estudiadas. Se explica por una variante genética única. Esto significa que “tener un gen” o “tener un familiar” no determina por sí solo que la enfermedad aparecerá. (Bloem et al., 2021; Ben-Shlomo et al., 2024).

Para establecer la presencia de parkinsonismo, los criterios de la International Parkinson and Movement Disorder Society requieren bradicinesia junto con temblor de reposo o rigidez.La bradicinesia no significa únicamente caminar despacio. Es la disminución progresiva de la velocidad o amplitud al repetir un movimiento. Puede observarse al abrir y cerrar la mano, golpear los dedos, escribir, caminar o realizar actividades cotidianas.El parkinson presenta un amplio espectro de manifestaciones que van más allá de los síntomas motores clásicos de la enfermedad.
Manifestaciones motoras
° Lentitud para vestirse, bañarse, comer o levantarse.
° Rigidez muscular.
° Temblor de reposo, generalmente asimétrico.
° Menor balanceo de un brazo al caminar.
° Letra progresivamente más pequeña.
° Disminución de la expresión facial.
Manifestaciones no motoras

° Estreñimiento.
° Disminución del olfato.
° Depresión, ansiedad o apatía.
° Fatiga y dolor.
° Trastornos del sueño, incluidos movimientos o gritos durante los sueños.
° Mareo al ponerse de pie por disminución de la presión arterial.
° Urgencia urinaria y alteraciones sexuales
Importancia de los síntomas prodrómicos
Existen diversos síntomas no motores que pueden aparecer incluso años antes del desarrollo de las manifestaciones motoras como la hiposmia (disminución de la capacidad para percibir olores) depresión y alteraciones de la conducta del sueño REM. La importancia de su identificación radica en el diagnóstico temprano, ya que estos síntomas pueden constituir las primeras manifestaciones de la enfermedad y permitir la identificación de fases iniciales.
Tratamiento

El Parkinson no cuenta al momento con tratamiento curativo, más bien se busca mejorar la calidad de vida de los pacientes. El tratamiento es individualizado y combina estrategias farmacológicas y no farmacológicas.
Tratamiento no farmacológico
Entre las medidas no farmacológicas destacan el ejercicio físico y las terapias física, ocupacional y del habla, que ayudan a mantener la movilidad, independencia y calidad de vida.
° Terapia física y neuro-rehabilitación
° Apoyo de familiares y cuidadores
° Celular a través de células madre autólogas (en investigación)
° Aplicación intravenosa de factores de crecimiento neural (en investigación
° Ultrasonido focalizado (Focused Ultrasound) para el tratamiento del temblor esencial
Tratamiento farmacológico
Algunos medicamentos buscan mejorar los síntomas de la enfermedad. Uno de ellos es el “Levodopa”, que puede administrarse sola o combinada con otros medicamentos para mejorar los síntomas motores.
Tratamiento quirúrgico
La estimulación cerebral profunda (ECP) es una terapia neuroquirúrgica indicada en pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada que consiste en implantar electrodos en estructuras de los ganglios basales, principalmente el núcleo subtalámico o el globo pálido interno, conectados a un neuro estimulador que modula los circuitos motores.
Conclusión
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico heterogéneo cuya progresión puede variar considerablemente entre los pacientes. Su tratamiento requiere un enfoque individualizado que combine medicamentos, principalmente levodopa, con ejercicio y terapias de rehabilitación física, ocupacional y del habla. En casos con complicaciones motoras o respuesta insuficiente al tratamiento convencional, las terapias avanzadas, como la estimulación cerebral profunda y la infusión enteral de levodopa/carbidopa, pueden contribuir a mejorar el control de los síntomas y la calidad de vida. Por ello, el seguimiento médico continuo y el manejo multidisciplinario son fundamentales para adaptar el tratamiento a la evolución de cada paciente.

Referencias APA
° Secretaría de Salud. (2018). La enfermedad de Parkinson. Gobierno de México.
° Secretaría de Salud. (2026). El INNN fortalece la atención, formación e investigación en enfermedad de Parkinson. Gobierno de México.
° Secretaría de Salud. (2025). Dirección de Desarrollo e Integración de Medicina Basada en la Evidencia: Guías de Práctica Clínica. Gobierno de México.
° Blesa, J., Foffani, G., Dehay, B., & Bezard, E., et al. (2022). Motor and non-motor circuit disturbances in early Parkinson disease: Which happens first? Nature Reviews Neuroscience, 23, 115–128. https://doi.org/10.1038/s41583-021-00542-9
° Tansey, M. G., Wallings, R. L., Houser, M. C., Herrick, M. K., Keating, C. E., & Joers, V. (2022). Inflammation and immune dysfunction in Parkinson disease. Nature Reviews Immunology, 22, 657–673. https://doi.org/10.1038/s41577-022-00684-6
*Israel Leandro López Sánchez. Estudiante de medicina 7mo semestre, UAG. Sitio web: https://www.instagram.com/medicina_leandro?igsh=MXIxZndydTM5NHo1NA==
*Arturo Jiménez Hernández. Estudiante de medicina (MIP) UAEM. Sitio web: https://www.instagram.com/arthur_jim17?igsi=NDc5bnV4ZmFzNXli
*Perla Jaeli Bustos Sánchez. Estudiante de medicina UAEH. Sitio web: https://www.instagram.com/jaeli_cookie?igsi=MXVsM3JwN2hwd29hbg==





