Columna CON LETRA DE LEY
Por: Rubén Alejandro Domínguez Bernal
A diario miles de personas padecen de algún tipo de enfermedades, ya sean crónicas, hereditarias o simplemente algo causado por cuestión de segundos; y estos mismos enfrentan la dura necesidad de acudir a un centro de salud. Si son personas que cuentan con un seguro ante alguno de los que ofrece el estado llevan un beneficio en sí; pero muchos otros no cuentan con ello, ya sea por desconocimiento del mismo o simplemente por el recurso.

Sin embargo, el Estado debe garantizar este derecho que está previsto en la Constitución mexicana, en su artículo 4° este mandato establece que toda persona tiene derecho a la protección de la salud y que la ley define las bases para el acceso a los servicios sanitarios, pero el acceso a la salud se divide según la situación laboral de las personas, y el Estado utiliza la red de hospitales generales y centros de salud comunitarios para atender a la población abierta.

Bien, según el Estado se garantiza este derecho, pero el personal de salud ¿Hace lo mismo?

Cuando se atraviesa por una situación así, nos percatamos que carecemos de valor ante el Centro de Salud que estemos, simplemente se es uno más, un espacio más, una cama más; Pero ¿y la vida?

El personal en ocasiones te agrede, verbal, física o psicológicamente, y uno como paciente no está preparado para eso, creemos que es la solución a nuestro problema, pero en ocasiones no es así. Existen reportes ¿pero funcionaran? o se vuelve a “una queja más”.

Las situaciones que más aquejan a los pacientes son:

1. Maltrato y deficiencias en la relación médico-paciente

° Indiferencia y groserías: Actitudes déspotas o de desinterés por parte del personal de recepción, enfermería o médicos.

° Falta de información: Médicos que no explican con claridad el diagnóstico, el tratamiento o los riesgos de una enfermedad.

° Falta de empatía en el "Triage": Personal de la entrada que minimiza los síntomas del paciente basándose solo en la mirada ("ojo clínico") sin revisarlo formalmente.

2. Problemas administrativos y de infraestructura

° Largas horas de espera: Pacientes esperando en salas abarrotadas durante horas, incluso en el área de urgencias.

° Desabasto de medicamentos: Recibir la consulta y la receta, pero salir con las manos vacías porque la farmacia del centro de salud no tiene las medicinas.

° Negación o diferimiento del servicio: Cancelación de citas, retrasos de meses para programar cirugías, o rechazo directo argumentando falta de cupo o de personal.

3. Fallas en la calidad de la atención médica

° Diagnósticos erróneos: Médicos que confunden los síntomas o no mandan a hacer los estudios correctos a tiempo.

° Tratamientos inadecuados: Recetar medicamentos equivocados o realizar procedimientos quirúrgicos con complicaciones.

Pero el personal de salud, ¿dónde queda?

También como paciente uno mismo debe entender que es un trabajo que demanda mucho tiempo del enfermero o del doctor, también son seres humanos, sufren a diario por la incertidumbre del ¿qué pasará mañana? Y de si lo que hizo con algún paciente fue lo correcto o no, son muchísimos pacientes, muchas vidas que salvar y por eso, para todo esto solo queda la mejor solución, dejar de lado los problemas, las diferencias y hacer lo que a cada uno corresponde, pero siempre con un profundo respeto; porque recordemos que el respeto al derecho ajeno es la paz, y mucho de eso necesitamos hoy en día.

Si ya atravesaste por esta situación o te encuentras dentro de la misma, lo que puedes hacer es lo siguiente.

Conciencia social: Arreglar las cosas antes de cualquier pleito, ponerse en el lugar de la otra persona y apoyarnos mutuamente.

O puedes acudir a:

La Vía Arbitral y Conciliatoria

Es la instancia más común y específica para problemas de atención médica. Funciona como un mediador para resolver conflictos sin necesidad de ir a un juicio largo.

La Vía Administrativa (Faltas de servidores públicos y desabasto)

Aplica exclusivamente cuando el médico o el personal trabaja en una institución del Estado (IMSS, ISSSTE, Hospitales Generales de la Secretaría de Salud).

La Vía Penal (Delitos graves y lesiones)

Se utiliza cuando la mala práctica médica provoca daños severos irreversibles, lesiones graves o el fallecimiento del paciente por negligencia (homicidio culposo).

RECORDEMOS QUE, no es para agredir o acusar, es para sentirse mejor. Hacer conciencia con quienes trabajamos a diario, darles una segunda oportunidad de vida, no se debe de ser malicioso o prejuicioso, simplemente apoyar al que lo requiere, porque en su momento puede que atravesemos por una situación así y ahora nos tocará ser tratados de la misma manera. 

“Los BUENOS no temen a la ley, la conocen, la respetan y la usan a su favor.”

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