Se dice que hablar de Don Javier Vélez Mercado, es recordar aquellos días del buen teatro en nuestro pueblo. Es traer a la memoria aquella inolvidable época de la primera mitad del siglo XX, en que los atlacomulquenses podían darse el lujo de, sin salir del terruño, gozar de la puesta en escena, con mucha calidad y profesionalismo, de las más renombradas obras de los autores nacionales e internacionales, dirigidas y actuadas por personas del propio pueblo, muy apasionadas y amantes del teatro de altura.
Don Maximiliano Montiel Olmos
Atlacomulco se ha distinguido siempre por su alteza de miras, y el buen teatro que aquí se practicó influyó, sin dudarlo, en el alza del nivel cultural de su gente, aprendiendo otras ideas y a desenvolverse mejor. Se recuerda que una maestra, cuyo nombre era Gumersinda Figueroa, vino de la ciudad de México y trajo a artistas, músicos, etc., y puso por primera ocasión en Atlacomulco "El Anillo de Hierro", una zarzuela que el señor Maximino Montiel Olmos interpretó con aquella extraordinaria voz de tenor que tenía.
Profr. Santiago Velasco Ruiz
Sin duda la buena época del teatro fue cuando Don Javier Vélez Mercado, el maestro Santiago Velasco Ruiz, Don Maximino Montiel Olmos, Don Maximiliano Huitrón y varios más, todos ellos aficionados e impulsores de este género literario, fundaron el grupo social "CASA", dándose a la tarea de llevar al pueblo la presentación de varias obras que ellos mismos dirigían y actuaban.
Normalmente las fiestas patrias, el Día de las Madres y otras celebraciones se festejaban con una obra teatral, pero no una obra cualquiera, sino con una de profundo sentido social. Así fue como se pusieron en escena, entre otras: "La Mujer X", "La Malquerida", "Tierra Baja", "El Anillo de Hierro", "Gente de Honor", "Los Africanistas", "Juan José", "Los Molinos de Viento", "Don Juan Tenorio", "Conflicto entre dos Deberes", "Un Capitán de Fragata"; "Traidor, Inconfeso y Mártir"; "Lázaro el Mudo", "Mariana", "Cuando los Hijos se van", "El Estigma", "La Vida de un Jugador", "Si ellos Supieran", "Manelik", "La Llorona", "Un Loco Dios", "En el Puño de la Espada", "Los Tres Mosqueteros", "Amapola del Camino", "Caínes", "Los Hijos del Calumniador", "La Dama de las Camelias", "La Sombra", "El Puñal de Godo", "Amor de Madre", "Expiación", "Mujer Adúltera", "Don Blas", "La Carcantada", "Después de la Muerte" y "El Chiflado", por citar sólo algunas.
Profra. Julia Flores Jasso
Muchos fueron los actores locales que participaron de manera dinámica y formal durante esa época, entre ellos se recuerda a Rafael Ortega, las hermanas Julia, Carmen y Libia Flores Jasso; Rosaura Mercado, los hermanos Juan, Nicolás, Ana y Dolores Montiel Flores, Francisco Montiel Miranda, los hermanos Enrique, Esther, Irene, Amparo y Victoria Martínez Colín; Ismael del Mazo, Flora Nieto, Francisco Ortega, Germán Suárez, Justo y Manuel García Flores, Herminio Martínez Montiel, Samuel Suárez Yáñez, Felícitas Becerril, Regina y Fidel Medrano Flores, Luis Rojas, José Mendoza, Ernesto González, Mercedes del Mazo, Timoteo Aranza, Margarita Velasco, Francisco de la Rosa, Isabel y Emilia Becerril, Priscila Montoya, Febronio Barrios, Evangelina Alcántara, Plutarco Suárez, Francisco Escamilla, Margarito Guadarrama, Isaías Huitrón, Arturo Martínez, Pedro Becerril Jr., María Valdés Monroy y Blas Albarrán.
Consta en las páginas de las crónicas de Atlacomulco, que en aquel grupo de actores intervenía un joven que con el paso del tiempo llegaría a ser una relevante figura de la política estatal y nacional. Ese joven era nada menos que Alfredo del Mazo Vélez, que con mucho entusiasmo hizo el papel protagónico en las obras "Un Capitán de Fragata" y "La Mujer X", cuyo desempeño escénico fue ampliamente reconocido por el público asistente. Don Javier Vélez Mercado, que se dedicó en cuerpo y alma al teatro, además de actor era el apuntador y coreógrafo junto con Jacinto Becerril, estando muy bien acompañados por la orquesta de Don Amado Martínez Montiel.
Muestra del buen teatro en Atlacomulco, es esta fotografía de la época. Caracterización del elenco que participaba en el drama «Lázaro el Mudo»
Don Antonio Vélez Flores, padre de Don Javier, era un asiduo devoto de este arte, por lo que le inculcó a su hijo la vocación. De ahí le nació la afición a Don Javier Vélez Mercado, quien desarrolló e impulsó en forma por demás extraordinaria este género literario en su pueblo natal. Por eso se le evoca y se le recuerda como "El Hombre Teatro de Atlacomulco".
Volantes con los que se anunciaba y promovía la presentación de obras de teatro. En 1934 «Más allá de la Muerte» y 1941 «Los Africanistas»
Dentro de todo este mundo del teatro y los actores se daban también anécdotas y hechos chuscos, como el que ocurrió cuando se presentó la obra de "Juan Tenorio", donde Don Enrique Martínez Colín interpretaba al Tenorio y la señorita Julia Flores a Doña Inés. Sucedió que Don Enrique, al pretender cargarla para salir del escenario, por más esfuerzos que realizó no la aguantó, por lo que tuvo que sacarla arrastrando (la maestra Julia era una mujer alta y robusta), sin dejar de recriminarle después que se le había pasado la mano.
Invitación para la puesta en escena de la obra titulada «La Sombra», así como el elenco que la representaría el 15 de septiembre de 1944
Pero la inclinación por las representaciones teatrales (zarzuelas, dramas, comedias, etc.), que se llevaban a cabo en los salones de las Escuelas de Niños y Niñas y en el salón del Colegio Parroquial, que eran el atractivo y diversión de las familias antes de la aparición de los aparatos electrónicos, se perdió definitivamente.
*Extracto del libro ATLACOMULCO sus Fiestas, Tradiciones, Costumbres y Anécdotas de Antonio Corral C.
Fotografías ilustrativas librosATLACOMULCO historia de sus Servicios Públicos y 30 ATLACOMULQUENSES DISTINGUIDOSde Antonio Corral C.