Por: Jacobo Gregorio Ruiz Mondragón*
Guardián del lugar,
cual terruño de magia ancestral,
más de dos siglos en su andar,
de épica historia sin final.
Dragón de escamas brillantes,
de barro y gemas coloradas,
despliega sus alas vibrantes,
símbolo de la libertad amada.
Cuando la tarde se ilumina de arrebol,
juega entre el parque de las fuentes y el sol,
perdiéndose entre las nubes de algodón
y más allá de la constelación de Orión.
El silencio murmura con la imaginación,
en los escenarios de cada exhalación,
dibujando paisajes de colección,
inmaterial tesoro para la región.
Si el horizonte es rojizo o anaranjado,
Obviamente, el dragón por ahí ha pasado
un guiño para su pueblo adorado.
Criatura legendaria, mito escondido
cuyo hogar a Atlacomulco ha escogido
y en la arena del tiempo ha prevalecido.
¡Feliz Cumpleaños!, Querido terruño.

CONTACTO FB: https://www.facebook.com/Jacko.ruiz.mondragon





