Por: Israel Leandro López Sánchez

Ciudad de México.— El proyecto Olinia, impulsado por el Gobierno de México para desarrollar vehículos eléctricos compactos y de bajo costo, avanza hacia una etapa decisiva: pasar del desarrollo de prototipos a la producción y demostrar que puede convertirse en una alternativa real de movilidad para los mexicanos. Durante un encuentro con medios de comunicación, Roberto Capuano Tripp, director del Proyecto Olinia, explicó las características de los vehículos, los planes de producción y los principales retos que enfrenta la iniciativa, entre ellos el precio, la infraestructura de carga, la regulación, la competencia internacional y el impacto ambiental.
Olinia contempla tres modelos: Olinia 1, destinado principalmente al transporte de pasajeros; Olinia Carga, para mercancías; y Olinia Van, para transportar productos protegidos del exterior. Los vehículos comparten una plataforma tecnológica y fueron desarrollados con participación de instituciones mexicanas de educación superior y centros de investigación.
Una alternativa para los recorridos urbanos

Uno de los objetivos principales del proyecto es atender los recorridos cortos y de última milla que actualmente realizan mototaxis, bicitaxis, golfitaxis y otros vehículos similares.
De acuerdo con información presentada durante el encuentro, existen alrededor de 276 mil 500 mototaxis en México, lo que representa un mercado importante para una alternativa eléctrica. El Olinia 1 tendrá una velocidad máxima de diseño de aproximadamente 50 kilómetros por hora y una autonomía superior a los 100 kilómetros. Su tamaño compacto busca facilitar la movilidad urbana y reducir el consumo energético.
El diseño también contempla aspectos de accesibilidad, incluyendo la posibilidad de transportar una silla de ruedas sin necesidad de plegarla. No obstante, su éxito dependerá de qué tan bien pueda responder a las condiciones reales de las ciudades y comunidades mexicanas, donde existen vialidades deterioradas, pendientes, caminos irregulares y diferentes necesidades de transporte.
Precio y costo de operación

Una de las principales apuestas de Olinia es ofrecer un vehículo eléctrico de menor precio y con costos de operación reducidos.
El Olinia 1 utilizará una batería de aproximadamente 13.7 kilowatt-hora, que podrá cargarse mediante un enchufe convencional. Una carga completa podría realizarse en alrededor de 13 horas con una conexión de aproximadamente 1,000 watts, mientras que con una conexión cercana a 3,000 watts el tiempo podría reducirse a entre tres y cuatro horas.
Capuano Tripp señaló que el costo energético podría ser inferior a 50 centavos por kilómetro, mientras que un automóvil subcompacto de gasolina podría alcanzar aproximadamente 1.80 pesos por kilómetro, dependiendo del precio de los energéticos y las condiciones de uso.
Este ahorro busca atraer a conductores, comerciantes y pequeños negocios que requieren desplazamientos frecuentes.
Sin embargo, el costo real para el usuario también dependerá del mantenimiento, seguro, refacciones, batería, electricidad y disponibilidad de servicio técnico.
El reto made in china

Durante el encuentro, Leandro López, de Revista Digital d’interés, cuestionó al director del proyecto:
“¿Cómo se garantizará que Olinia pueda competir por sus propios méritos frente a las marcas eléctricas extranjeras, principalmente de origen chino, sin depender permanentemente del respaldo del presupuesto público?”
Capuano Tripp explicó que Olinia está planteado bajo un esquema de participación pública y privada. El Gobierno asumió parte del riesgo inicial relacionado con investigación, desarrollo tecnológico y prototipos, pero la intención es que posteriormente la empresa opere bajo una lógica empresarial.
El proyecto busca incorporar socios estratégicos que aporten capital, experiencia industrial, manufactura y comercialización.
La meta, explicó Capuano, es que Olinia pueda sostenerse mediante sus propias ventas y competir con fabricantes extranjeros a partir de factores como precio, eficiencia, costo de operación, diseño y atención a un segmento específico del mercado.
Cargar un Olinia: un reto para México

La infraestructura de carga es otro de los desafíos. Oscar Nogueda, editor de El Sabueso de Animal Político, preguntó si se contempla ampliar los puntos de carga o apoyar a los compradores para instalar centros propios.
La respuesta fue que Olinia no dependerá necesariamente de estaciones de carga especializadas. Una conexión eléctrica residencial convencional podría ser suficiente para cargar el vehículo.
Además, se contempla desarrollar una red de puntos de recarga y permitir que pequeños establecimientos, como misceláneas, puedan ofrecer el servicio a los usuarios. La propuesta busca que la infraestructura crezca conforme aumente el número de vehículos eléctricos. También existe coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para acompañar el crecimiento de la electromovilidad.
Para las comunidades rurales, este punto será especialmente importante, ya que la disponibilidad y calidad de la red eléctrica pueden ser diferentes a las de las grandes ciudades.
Regulación: una asignatura pendiente

Otro de los aspectos que deberán resolverse antes de la comercialización es la regulación. Itzel Gómez, de TV Azteca, cuestionó cuál será la situación de Olinia frente a la NOM-194 y cómo podrá circular una vez que sea vendido. Debido a sus características de velocidad, dimensiones y uso urbano, Olinia requiere una categoría regulatoria adecuada que establezca sus condiciones técnicas, homologación, registro, emplacamiento y circulación.
También deberán definirse aspectos como la tenencia, verificación y otros requisitos fiscales y administrativos. Hasta ahora, no existe una definición general que permita afirmar que el vehículo estará exento de estos pagos.
Por ello, contar con reglas claras será fundamental antes de que los consumidores puedan adquirirlo.
¿Baterías mexicanas?

La batería representa uno de los componentes más importantes del vehículo. Olinia utilizará tecnología litio-ferrofosfato (LFP), conocida por su estabilidad y capacidad para soportar numerosos ciclos de carga.
Las celdas serán adquiridas inicialmente en China, mientras que el proyecto desarrolla en México el diseño de los módulos y busca incrementar progresivamente las capacidades nacionales.
La batería representa aproximadamente 45% del costo de los materiales del vehículo, por lo que su tecnología será estratégica para reducir costos y aumentar el contenido nacional.
Además, Olinia plantea dar una segunda vida a las baterías cuando ya no sean adecuadas para utilizarse en automóviles, mediante sistemas estacionarios de almacenamiento de energía.
La pregunta ambiental

El impacto ambiental también fue cuestionado durante el encuentro.
Leandro López, de Revista Digital d’interés, preguntó:
“¿Cómo se garantizará que Olinia genere un beneficio real considerando no solo las emisiones del vehículo, sino también el impacto de la huella de carbono en la producción de cada vehículo?”
Capuano reconoció que todavía no existe un cálculo definitivo de la huella de carbono total de Olinia, debido a que aún debe definirse y validarse la lista definitiva de proveedores. El vehículo eléctrico elimina las emisiones directas del escape y tiene una mayor eficiencia energética que uno de combustión interna. Sin embargo, su impacto ambiental también depende de la fabricación del automóvil, la producción de las baterías y la fuente de electricidad utilizada para cargarlo.
Por ello, conocer la huella de carbono durante todo su ciclo de vida será fundamental para determinar el verdadero beneficio ambiental del proyecto.
Tecnología e industria mexicana

Olinia también pretende generar capacidades nacionales en materia de electromovilidad. En su desarrollo participan instituciones como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Tecnológico Nacional de México (TNM), además de centros de investigación.
El proyecto busca formar especialistas en diseño automotriz, baterías, software y mantenimiento de vehículos eléctricos.
Puebla aparece como una de las entidades con condiciones favorables para una futura planta de manufactura debido a su experiencia en la industria automotriz y la disponibilidad de personal especializado.
La producción de Olinia 1 está prevista para el verano de 2027, mientras que los modelos Carga y Van se incorporarían posteriormente.
El verdadero desafío

Olinia busca convertirse en algo más que un automóvil eléctrico. El proyecto pretende generar tecnología, proveedores, empleos y especialistas mexicanos alrededor de la electromovilidad.
Sin embargo, antes de llegar al consumidor todavía deberá resolver varios desafíos: definir su planta de producción, consolidar proveedores, establecer condiciones regulatorias, desarrollar infraestructura de carga, mantener un precio competitivo y demostrar su viabilidad financiera.
Las preguntas planteadas por Leandro López, de Revista Digital d’interés, ponen dos temas fundamentales sobre la mesa: la independencia económica del proyecto y su verdadero impacto ambiental.

El éxito de Olinia no dependerá únicamente de fabricar vehículos eléctricos. También tendrá que demostrar que pueden ser accesibles, seguros, funcionales para las condiciones de las vialidades mexicanas, fáciles de cargar y mantener, y capaces de competir frente a las marcas internacionales.
Finalmente, el proyecto tendrá que demostrar con datos que la electromovilidad representa un beneficio ambiental real. No basta con que un vehículo no utilice gasolina; también será necesario evaluar la energía utilizada, la fabricación de sus componentes, especialmente las baterías, su mantenimiento y el destino de estos elementos al finalizar su vida útil.
Olinia enfrenta así el reto de demostrar que un vehículo eléctrico mexicano puede ser no solo una propuesta tecnológica, sino una alternativa viable, competitiva y sostenible para las condiciones reales de movilidad del país.

Sitio web: https://olinia.auto/uno
Referencias apa
° Gobierno de México. (2026). Proyecto Olinia y presentación del vehículo eléctrico mexicano. Presidencia de México.
° El Economista. (2026). Olinia: el vehículo eléctrico mexicano que busca transformar la movilidad urbana. El Economista.
° Forbes México. (2026). Gobierno presenta Olinia, el vehículo eléctrico mexicano. Forbes México.
° Expansión. (2026). Gobierno presenta el diseño de Olinia y anuncia su producción para 2027. Expansión.
° NAFIN. (2026). Olinia: desarrollo de vehículos eléctricos y búsqueda de socios estratégicos. Nacional Financiera.




