Columna: ANECDOTARIO DE MI PUEBLO
Por Juan Montiel Flores*
Don Porfirio Alcántara Barrios
Nació el 2 de marzo de 1884 en Atlacomulco, Estado de México, hijo de don Pedro Alcántara y doña María de Jesús Barrios. Falleció el 8 de octubre de 1944, dejando un legado de generosidad, visión y compromiso con su comunidad.
En la historia de Atlacomulco siempre han destacado hombres de espíritu cooperativo y una virtud especial: la "imaginación creadora", esa capacidad de anticipar el progreso y trabajar por el bien común. Don Porfirio encarnó perfectamente este ideal. Dotado de un don innato para el servicio, mostró una constante voluntad de ayudar y de ser un pilar en las obras constructivas que surgían día a día en su "patria chica". Ya fuera para cubrir necesidades urgentes o simplemente para mejorar la calidad de vida de sus paisanos, se esforzó por hacerlas realidad.
Puente de fierro sobre el río Lerma, se inauguró el 7 de julio de 1886. Llevaba a la estación del FFCC «Flor de María»
Su intensa actividad positiva y su reconocida generosidad le ganaron el cariño del pueblo y el respeto de las autoridades municipales, con quienes compartió ideales en busca del bienestar colectivo.
A principios de 1928, ante la urgencia del crecimiento económico impulsado por el movimiento de mercancías y el tránsito de pasajeros por los municipios de Atlacomulco, Acambay y San Andrés Timilpan, don Porfirio participó activamente en una iniciativa clave. Junto al H. Ayuntamiento del bienio 1928-1929, presidido por el C. Silviano Díaz Cid, convocó a los vecinos más conspicuos de la región a una reunión. Entre ellos figuraban, entre otros, propietarios de tiendas y comercios interesados en reducir costos de traslado desde la Ciudad de México, Toluca o el interior del país.
Antes de que construyera el puente para ir a la estación del FFCC Estación «Atlacomulco», se cruzaba el río Lerma en una rústica balsa.
El objetivo era claro: solicitar con urgencia a los Ferrocarriles Nacionales de México la creación de una nueva estación a 3.5 km del centro de Atlacomulco, que llevaría el nombre de "Atlacomulco"; trazar y construir la carretera correspondiente; y edificar un gran puente de hierro y concreto sobre el río Lerma. Estas obras responderían a la inquietud de los vecinos y generarían beneficios inmediatos para todos.
La comisión, integrada por vecinos destacados y liderada en gran parte por don Porfirio, se trasladó a Toluca para entrevistarse con el gobernador del Estado de México, el altruista e insigne Cnel. Carlos Riva Palacio. Posteriormente, se presentó en el Palacio Nacional ante el entonces presidente de la República, Lic. Emilio Portes Gil, quien acogió con agrado la petición y dio órdenes inmediatas para su ejecución.
Construcción del puente sobre el río Lerma para pasar a la Estación «Atlacomulco». Inaugurado el 19 de octubre de 1929.
En menos de 20 meses se lograron resultados extraordinarios: se instaló la estación "Atlacomulco" (a 3.5 km del centro, reemplazando la lejana "Flor de María"), se construyó la carretera y se inauguró el puente sobre el río Lerma el sábado 19 de octubre (no el lunes 14, como erróneamente se menciona en algunas placas), en un acto presidido por el presidente Portes Gil, acompañado de altas autoridades federales, estatales y municipales. El puente lleva el nombre de "Cnel. Filiberto Gómez" en honor a su entusiasta colaboración. Durante el evento, en un improvisado templete, se rindieron discursos de bienvenida y agradecimiento, y se ofreció un gran banquete preparado con esmero por don Porfirio, quien trajo meseros y cocineros de la Ciudad de México.
Puente sobre el río Lerma sobre la antigua avenida del «Ferrocarril». Conecta el centro de Atlacomulco con la Estación del FFCC «Atlacomulco».
Peripecias como el naufragio de una comisión en el río Lerma (donde los participantes tuvieron que cambiarse de ropa gracias a la previsión de don Silviano Díaz Cid y D. Maximino Montiel Olmos) no detuvieron el avance. Incluso, don Porfirio gestionó viguetas de hierro sobrantes del Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, que se usaron para reforzar el puente, demostrando su perspicacia y contactos.
Más allá de estas obras, don Porfirio colaboró en proyectos como el Comité Pro Planta Hidroeléctrica (donde fungió como tesorero y recaudó $20,000 de la época para adquirir un generador hidráulico de la Cía. Sueca S.K.F., aprovechando una caída de agua en San Lorenzo Tlacotepec), y continuó apoyando iniciativas públicas hasta sus últimos años.
Calle Porfirio Alcántara en la nevada de 1956. A la derecha la casa de la familia Mercado Mercado.
En el corazón de los atlacomulquenses siempre vivirá este distinguido paisano, empresario y filántropo, cuya generosidad y empeño cumplieron con creces su vocación de servicio. En agradecimiento a sus aportaciones al municipio, una calle lleva su nombre: la Avenida Porfirio Alcántara Barrios, que parte del centro de Atlacomulco y termina o desemboca en la Av. Mario Colín.

Fuente: Libro UN LAUREL AL MÉRITO de Juan Montiel Flores

Fotografías ilustrativas Archivo Revista d'interés/Libro Atlacomulco Historia de sus Servicios Públicos de Antonio Corral C. 

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