FAMILIARES DE JÓVENES DE IXTLAHUACA DESAPARECIDOS EN SINALOA PREPARAN MOVILIZACIÓN A CDMX ANTE FALTA DE RESPUESTAS CLARAS
Ixtlahuaca, Estado de México – La incertidumbre y el dolor siguen marcando la vida diaria de las familias de cuatro jóvenes originarios de este municipio, desaparecidos desde el 3 de febrero en Mazatlán, Sinaloa. Mientras las autoridades continúan las investigaciones coordinadas entre la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y las instancias sinaloenses, los allegados insisten en que las respuestas concretas brillan por su ausencia.
En paralelo, la presidenta municipal de Ixtlahuaca, Guadalupe Díaz, reiteró el acompañamiento institucional a las familias afectadas y aseguró que mantiene gestiones activas con autoridades estatales y federales para dar puntual seguimiento al caso. “Estamos del lado de las familias en todo momento”, enfatizó la alcaldesa, quien ha sido una de las pocas voces oficiales que ha mantenido contacto constante con los familiares desde las primeras horas de la desaparición.
JORNADA DE PROTESTA EL 23 DE FEBRERO
Mientras tanto, los familiares y amigos de Óscar García Hernández (30 años), Omar Alexis Ramírez Sabino (30 años), Javier Ramírez Sabino (25 años) y Gregorio Ramírez Sabino (19 años) continúan organizando la movilización prevista para el próximo 23 de febrero en la Ciudad de México. La marcha, convocada como una protesta nacional, busca visibilizar el caso, reunir a colectivos de búsqueda, organizaciones sociales y ciudadanía en general, y presionar por avances reales en la investigación.
Los convocantes denuncian inconsistencias en las líneas de indagación y critican el operativo realizado en un inmueble que resultó vacío, lo que consideran una pérdida de tiempo valioso. Para acompañar a los familiares desde Ixtlahuaca, se han establecido los siguientes puntos de reunión:
Cortesía Mary Cruz Barrios Cordero
Santa Ana Centro – 83
Carretera Ixtlahuaca–San Felipe del Progreso, frente a Construrama
Ixtlahuaca – A un costado del Hotel Ixtla
La salida está programada para las 5:45 de la mañana, con el objetivo de llegar a la capital del país y sumarse a la manifestación principal.
“No desistiremos hasta conocer el paradero de nuestros seres queridos”, aseguran los familiares. La falta de información precisa solo incrementa la incertidumbre y el sufrimiento que enfrentan día a día, convirtiendo la espera en una carga emocional cada vez más pesada.
La protesta del 23 de febrero se perfila como un nuevo capítulo en la lucha de estas familias, que desde el primer momento han combinado la búsqueda desesperada con acciones públicas para no permitir que el caso caiga en el olvido. En un contexto nacional donde las desapariciones siguen siendo una herida abierta, el grito de “¿dónde están?” resuena con fuerza desde Ixtlahuaca hasta las calles de la capital del país.