Columna: CON LETRA DE LEY
Por: Rubén Alejandro Domínguez Bernal*
Pocas situaciones generan tantos conflictos familiares como una herencia.
Lo que en vida fue esfuerzo, patrimonio y trabajo, tras la muerte de una persona puede convertirse en pleitos, resentimientos y rupturas definitivas entre hermanos, hijos y parientes cercanos. En el derecho civil, este fenómeno es tan común que podría decirse que no es la excepción, sino la regla.
La mayoría de estos conflictos no nacen de la ambición, sino de la falta de previsión legal. Cuando no hay claridad, el vacío lo llenan los desacuerdos.
¿QUÉ ES UNA HERENCIA Y CUÁNDO SURGE EL PROBLEMA?
La herencia es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que una persona transmite a sus herederos al fallecer. El problema surge cuando el autor de la herencia muere sin testamento, dando lugar a una sucesión intestamentaria, donde la ley decide quién hereda y en qué proporción, en estos casos, aunque la ley establece un orden, la realidad familiar rara vez es sencilla, hijos de distintos matrimonios, parejas en concubinato, bienes compartidos, deudas ocultas o propiedades sin regularizar, todo esto abre la puerta al conflicto.
DETALLES QUE SUELEN DETONAR LOS PLEITOS FAMILIARES
En la práctica, los conflictos hereditarios suelen surgir por:
- Falta de testamento o testamento ambiguo.
- Designación de un albacea sin consenso.
- Bienes usados por un solo heredero durante años.
- Propiedades intestadas o sin escrituras.
- Diferencias económicas y resentimientos previos.
A esto se suma un factor emocional, la herencia se discute en medio del duelo, cuando las emociones están a flor de piel y la razón suele quedar en segundo plano.
El papel del albacea que es figura clave y frecuentemente cuestionado, esto porque es la persona encargada de administrar y repartir la herencia.
Sin embargo, cuando no actúa con transparencia o es percibido como parcial, se convierte en una fuente constante de conflicto, en muchos juicios civiles, el problema no es la herencia en sí, sino la desconfianza en quien la administra.
CONSECUENCIAS LEGALES Y FAMILIARES
Una herencia mal manejada no solo implica gastos legales y juicios largos, también deja consecuencias que la ley no puede reparar, familias divididas, relaciones rotas y años de distanciamiento, el patrimonio se puede repartir; los lazos familiares, muchas veces, no se reconstruyen.
¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA EVITAR QUE UNA HERENCIA DIVIDA A LA FAMILIA?
Desde una perspectiva legal preventiva, existen acciones claras que pueden evitar estos conflictos:
- Otorgar testamento en vida, con asesoría legal.
- Hablar con la familia sobre la voluntad patrimonial, evitando sorpresas.
- Regularizar bienes y dejar documentos en orden.
- Elegir cuidadosamente al albacea, priorizando imparcialidad.
- Evitar favoritismos ambiguos, que generen interpretaciones.
- Actualizar el testamento cuando cambian las circunstancias familiares.
Para finalizar
Las herencias no deberían ser el inicio de una guerra familiar, sino la continuidad del legado de quien ya no está. En el derecho civil, la previsión y/o la conciliación es la mejor forma de justicia. Porque cuando el silencio legal habla, lo hace a través del conflicto.
“Prevenir no es desconfiar de la familia; es protegerla.”

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Abogado miembro de la firma jurídica Incógnita Legal 📖
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