Columna: CIENCIA
Por: Raymundo Sánchez Orozco*

¿Te has detenido alguna vez a pensar que los árboles “respiran”? Aunque no tienen pulmones como nosotros, realizan una tarea vital para la vida en la Tierra: absorben dióxido de carbono (CO2) y liberan oxígeno (O2), el gas que necesitamos para vivir. Gracias a este proceso, los árboles ayudan a mantener el aire limpio y el clima equilibrado. Pero eso no es todo: para cumplir esta misión necesitan un aliado indispensable, el agua. En esta columna descubrirás cómo trabajan los árboles, por qué el agua es tan importante y qué podemos hacer para cuidarla entre todos.
¿Por qué los árboles absorben CO2 y liberan O2?
Los árboles, al igual que todas las plantas, realizan un proceso llamado fotosíntesis. Aunque el nombre suene complicado, la idea es muy sencilla. Imagina que el árbol es como una fábrica natural que funciona gracias a tres ingredientes básicos: la luz del sol, el agua y el dióxido de carbono. Las hojas capturan la luz del sol, las raíces absorben el agua del suelo y, a través de pequeños orificios en las hojas, el árbol toma el CO2 del aire. Con todo esto, el árbol fabrica su propio alimento para crecer fuerte y sano. Como resultado de este proceso, libera oxígeno al ambiente, el mismo que respiramos los humanos y los animales.
Dato curioso: un árbol adulto puede absorber hasta 20 kilos de CO2 al año. ¡Eso es como eliminar la contaminación producida por un coche durante varios viajes cortos!

El agua: un tesoro esencial para la vida
El agua es imprescindible para los árboles, pero también lo es para todos los seres vivos. Sin agua no habría plantas, animales ni personas. Nuestro cuerpo está formado en gran parte por agua y la necesitamos para casi todo: beber, cocinar, lavarnos, producir alimentos, generar energía y mantener la higiene. Los árboles usan el agua para transportar nutrientes desde las raíces hasta las hojas y para realizar la fotosíntesis. Cuando falta agua, los árboles se debilitan, crecen menos y pueden morir. Esto afecta a todo el ecosistema, porque los árboles también protegen el suelo, dan hogar a muchos animales y ayudan a regular el clima. Aunque el planeta Tierra parece “azul” desde el espacio, solo alrededor del 3% del agua es dulce, y de esa cantidad, muy poca está disponible para beber. Por eso, cada gota cuenta.
¿Cómo usamos el agua en nuestra vida diaria?
Tal vez no lo notes, pero usas agua desde que te despiertas hasta que te acuestas. La utilizas al ducharte, lavarte los dientes, preparar alimentos, limpiar tu casa o regar plantas. Incluso muchos objetos que usas a diario, como la ropa, los cuadernos o los alimentos, necesitan grandes cantidades de agua para ser producidos. El problema es que muchas veces usamos más agua de la necesaria. Dejar el grifo abierto, tomar duchas muy largas o jugar con el agua sin pensar puede parecer algo pequeño, pero cuando millones de personas hacen lo mismo, el desperdicio se vuelve enorme.
Problemas actuales: desperdicio y contaminación del agua
Hoy en día, el agua enfrenta dos grandes problemas: el desperdicio y la contaminación. En muchas ciudades se pierde agua por fugas en las tuberías o por malos hábitos en casa. En otros lugares del mundo, hay personas que deben caminar kilómetros para conseguir un poco de agua limpia. Además, ríos, lagos y mares se contaminan con basura, plásticos, aceites y sustancias químicas. Esta contaminación afecta a los animales acuáticos, a las plantas y también a los árboles que dependen de esa agua. Cuando los árboles desaparecen, hay menos oxígeno, más CO₂ en el aire y el planeta se calienta más rápido.
Dato curioso: una sola botella de plástico puede tardar más de 400 años en degradarse, y mientras tanto contamina el agua y daña a muchos seres vivos.
¿Qué podemos hacer para cuidar el agua?
La buena noticia es que todos podemos ayudar, incluso con acciones muy simples:
- En casa: cerrar el grifo mientras te cepillas los dientes, ducharte en menos tiempo, reutilizar el agua para regar plantas y no tirar basura al inodoro.
- En la escuela: cuidar los baños, no desperdiciar agua, mantener limpios los patios y jardines, y participar en proyectos ambientales.
- En la comunidad: no arrojar basura a la calle ni a los ríos, plantar árboles, participar en limpiezas de parques y compartir lo que sabes con amigos y familiares.
- Cada pequeña acción suma y puede inspirar a otros a hacer lo mismo.
Árboles, agua y futuro: todo está conectado
Los árboles necesitan agua para vivir y producir oxígeno. El agua necesita árboles para mantenerse limpia y circular correctamente en la naturaleza. Y nosotros necesitamos tanto a los árboles como al agua para vivir. Todo está conectado, como una gran red de vida. Cuidar el agua es una forma directa de proteger los árboles y el aire que respiramos. Cuando ahorras agua, ayudas a que los ecosistemas se mantengan sanos y a que el planeta tenga un futuro mejor.

Llamado a la conciencia y a la acción
El planeta Tierra es nuestro hogar, y depende de nosotros cuidarlo. Los árboles trabajan en silencio todos los días para limpiar el aire, y el agua hace posible que esa labor continúe. No necesitamos ser científicos ni adultos para marcar la diferencia: cada niño y cada joven puede convertirse en un guardián del agua y de los árboles. La próxima vez que abras un grifo o veas un árbol, recuerda su importancia. Piensa en cómo tus acciones pueden ayudar o dañar al planeta. Si todos ponemos de nuestra parte, lograremos un mundo más limpio, verde y saludable. El cambio empieza contigo.

| *CONTACTO FB: https://www.facebook.com/r.sanchez.orozco |




