Por Isa Vera

La tarde del pasado miércoles 17 de septiembre, un numeroso grupo de trabajadores de distintas áreas del Ayuntamiento Constitucional de El Oro en el Estado de México, hizo presencia en los pasillos de palacio municipal, para reclamar con molestia el adeudo de sus 3 últimas quincenas, en algunas de las áreas de servicios públicos y limpia.
En apoyo a dicha manifestación, habitantes de la zona centro acudieron a depositar la basura acumulada de los días en que el servicio de limpia no ha acudido a las calles y domicilios de la ciudadanía a hacer la recolecta de residuos de manera acostumbrada y la cual se depositó en la explanada frente a Palacio Municipal a la voz de “si ustedes no pueden venir por la recolecta de residuos, nosotros vamos a depositarla hasta las inmediaciones del ayuntamiento” …

Esta situación generó movilización por parte de las autoridades y después de esperar por más de dos horas, la profesora Juana Elizabeth Díaz Peñaloza, accedió al diálogo por lo que se trasladaron al Salón de Cabildos ubicado en la parte superior de la presidencia municipal, junto con el encargado de Tesorería y líder sindical, entre otras autoridades.
Como resultado se hizo la promesa por parte de la alcaldesa de que en lo sucesivo los sueldos de todos los trabajadores, sindicalizados o eventuales, se pagarán puntualmente cada quincena; además, anunció que en el mes de diciembre se les dará el finiquito a los trabajadores que recientemente realizaron su proceso de jubilación, a lo cual la audiencia respondió con una porra.

¿Por qué, si como trabador cumples con tu horario y haces con responsabilidad tus quehaceres encomendados, tienes que esperar a que se les dé la gana pagarte, y peor aún, manifestarte para hacer presión? ¿Por qué aplaudir a algo que por ley es tu derecho?
A este descontento, se une un hecho que rebasa los límites permisibles: el Director de Servicios Públicos agredió al comentarista de un medio local digital denominado Aurense.com, el cual al ver las cámaras soltó de inmediato. No sólo es la falta de capacidad y conocimiento para el puesto, sino la falta de sentido común y comportamiento, conforme al Código de Ética de los Servidores Públicos.

La ciudadanía con total hastío por este tipo de acciones por parte de algunos servidores públicos que integran el ayuntamiento de El Oro de las filas de Morena, más que nunca tienen la firme convicción de su lucha, por lograr la destitución de la presidenta, así como de los servidores públicos provenientes de Texcoco y Chicoloapan, pues no están dando los resultados que se esperaban.

Esperemos que tanto autoridades federales como estatales pongan manos en el asunto para frenar abusos de poder que tanto lastiman al querido terruño del Pueblo Mágico de El Oro, en el noroeste del Estado de México.

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