Por: Mari Jose Rivera Benítez*

La Fisioterapia es una profesión bastante joven, forma parte del equipo interdisciplinario de salud, que tiene como finalidad facilitar el desarrollo y la recuperación de la máxima funcionalidad y movilidad de los seres humanos.

El terapeuta física requiere de conocimientos anatómicos, fisiológicos, patológicos y neurológicos para poder examinar el cuerpo humano, estableciendo una valoración previa y personalizada; para poder emitir el diagnóstico fisioterapéutico, plantear los objetivos, y en consecuencia diseñar un plan de tratamiento utilizando para ello los agentes físicos propios y exclusivos de su disciplina.

La terapia física actúa en los tres niveles de atención que son: Prevención, Tratamiento y Rehabilitación, es decir, se encarga de evitar, curar y prevenir secuelas de una enfermedad.

Se fundamenta en bases científicas para brindar al paciente una atención adecuada, bajo el uso de medios físicos y mecánicos, como es electroterapia, uso de calor o frío, ultrasonido, ejercicios específicos, entre otros, dependiendo del método de tratamiento.

En general todos los objetivos se establecen en función de aumentar o restablecer la capacidad del cuerpo del paciente o de cualquiera de sus partes para realizar actividades funcionales normales.

Los objetivos de la fisioterapia incluyen:
  • Disminuir el dolor y  la inflamación
  • Disminuir la espasticidad muscular
  • Aumentar y mantener la fuerza y elasticidad
  • Aumentar la movilidad de las articulaciones
  • Aumentar la coordinación
  • Favorecer la curación de lesiones de tejidos blandos
  • Evitar la formación de contracturas y deformidades
  • Evita la formación de escaras
  • Corregir las desviaciones posturales
  • Aumentar la independencia del paciente para realizar sus actividades de la vida diaria
  • Reeducar la marcha y postura
Un fisioterapeuta puede ayudar a los pacientes a recuperar y mejorar su condición, tanto como sea posible después de una enfermedad o lesión, existen diferentes campos de acción, algunos de ellos son:
  • Pediatría: Atención temprana, parálisis cerebral, riesgo de daño neurológico.
  • Neurología: ciática, hernia de disco, hemiplejias, traumatismo craneoencefálico, lesión medular.
  • Gerontología: disminución de movilidad y funcionalidad de las personas de la tercera edad.
  • Traumatología y ortopedia: esguinces, fracturas, luxaciones, desgarros musculares, lesiones deportivas, desviaciones de la columna, recuperación postoperatoria.
  • Artrosis, artritis, fibromialgia, etc.
Es importante saber que el fisioterapeuta tiene la capacidad para utilizar sus manos como instrumento de conocimiento y herramienta terapéutica.

La fisioterapia es aquella pasión de crear movimiento con la mente, con el cuerpo y  fundamentalmente con el corazón.

*Licenciada en terapia física / Cédula profesional 7323416

Tendencias