“𝙉𝙤 𝙙𝙚𝙨𝙚𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙢𝙪𝙟𝙚𝙧𝙚𝙨

𝙩𝙚𝙣𝙜𝙖𝙣 𝙥𝙤𝙙𝙚𝙧 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙤𝙩𝙧𝙤𝙨 𝙝𝙤𝙢𝙗𝙧𝙚𝙨,

𝙨𝙞𝙣𝙤 𝙨𝙤𝙗𝙧𝙚 𝙨í 𝙢𝙞𝙨𝙢𝙖𝙨”.

Mary Wollstonecraft

𝗣𝗼𝗿 𝗔𝗻𝗮 𝗞𝗮𝗿𝗲𝗻 𝗙𝗹𝗼𝗿𝗲𝘀*

La perspectiva violeta: antecedentes del 8 de marzo.
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha instaurada en 1975 por las Naciones Unidas y proclamada por la Asamblea General en 1977, tomando como origen los movimientos previos del feminismo y las demandas sociales de las mujeres como el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo e igualdad formal (ante la ley).
Lo que sí es un hecho es la forma de reivindicar los derechos de las mujeres.
Actualmente en la mayoría de las instituciones gubernamentales, sociedad e inclusive familiares o amistades existe la creencia de “festejar” a hermanas, amigas, compañeras de trabajo y mujeres en puestos de liderazgo por el hecho de ser mujer. Pero, si se analiza esto: “¿Qué es ser mujer?”. Bajo el concepto presente aún en generaciones es el rol de la pasividad, la feminidad, la protección y la compasión.
No obstante, el 8 de marzo tiene una carga simbólica que va más allá de regalar flores.
Retomando a Nuria Varela en su libro “Feminismo para Principiantes” describe el contexto histórico del color morado asociado al movimiento feminista y presente en este mes; pues hace honor “a las 129 mujeres que murieron en una fábrica textil de Estados Unidos en 1908 cuando el empresario, ante la huelga de las trabajadoras, prendió fuego a la empresa con todas las mujeres adentro. En esa leyenda, se relata que las telas sobre las que estaban trabajando las obreras eran color violeta e inclusive las más poéticas aseguran que era el humo que salía de la fábrica el que tenía ese color”. (Varela:2008, p13)
El impacto de este acontecimiento era demostrar las extenuantes jornadas de trabajo que tenían las mujeres en la Cotton Textil Factory (Fábrica Textil Cotton) sobrepasando las 12 horas permitidas, además de las condiciones insalubres y la falta de pago equitativo que a diferencia de los hombres era inferior. A raíz de este suceso el 8 de marzo de 1910 en Copenhague, Dinamarca, Clara Zetkin, en el marco de la Segunda Reunión Mundial de Mujeres Socialistas, propone la instauración del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
En 1911, aparecen las primeras conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer, el 19 de marzo figura como fecha relevante en alusión a la Revolución de 1848 y de la Comuna de París, a la par de la Revolución Rusa y la Revolución Mexicana. Las exigencias en este periodo fueron el reconocimiento del derecho al voto, mejores condiciones laborales, la formación profesional y la no discriminación.
Durante 1917, las mujeres rusas escogieron el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de “pan y paz”, cuatro días después y con la muerte del Zar se otorgó el derecho al voto a las mujeres con la entrada del gobierno provisional, coincidiendo un 8 de marzo.
Las mujeres solo quieren…derechos fundamentales.
Los derechos de las mujeres se han ido consagrando a través de los diversos movimientos sociales y la influencia de filósofas, activistas y pensadoras. La primera ola del feminismo surge durante la Ilustración teniendo como referentes a Olympe de Gouges, Mary Wollstonecraft y Poullain de Barre. Los cuestionamientos principales consistían en la crítica de los privilegios del hombre, el derecho a la educación, los derechos matrimoniales (antes las mujeres no tenían la guarda y custodia de los hijos e hijas, por ejemplo), mejores condiciones de trabajo (las jornadas extenuantes causaban desigualdad laboral en el salario y seguridad social) y sobre todo el derecho al voto.
Aquí destaca el movimiento sufragista y la Declaración de Séneca Falls en Estados Unidos.
Durante la segunda ola del feminismo los derechos de las mujeres se incrementan como el derecho a la educación, el ejercicio de diversas profesiones y/o cargos, el acceso a la seguridad social y condiciones laborales, igualdad formal (o igualdad ante la ley), derechos sexuales y reproductivos (control natal, uso de métodos anticonceptivos), entre otros. La frase de Kate Millet “Lo personal es político” se hace presente además de la influencia de Betty Friedman con “La Mística de la Feminidad” con el cuestionamiento de las labores y administración del hogar como parte de los roles asociados a las mujeres una vez finalizando la guerra.
En México, se observa la lucha por el reconocimiento al divorcio, el ejercicio al voto y la igualdad formal, Elvia Carrillo Puerto funge como Primera Diputada por el Congreso de Yucatán.
La tercera ola del movimiento feminista tiene como característica el cuestionamiento del sistema sexo–género como medio de desigualdad, el establecimiento de estereotipos y roles asignados a hombres y mujeres lo que fomenta el patriarcado. Se define al patriarcado como un sistema donde prevalece lo masculino, el poder y la autoridad de los hombres despojando a las mujeres de los derechos, libertades, poder económico o social (SECRETARÍA DE LAS MUJEERS) se hace uso de la perspectiva de género como herramienta de análisis para visibilizar las desigualdades entre mujeres y hombres, la participación política de las mujeres es presente, así como la defensa de los derechos desde diversas áreas: laboral, familiar, política, salud, salud sexual y reproductiva (derecho a decidir) entre otros.
Finalmente, la cuarta ola del feminismo plantea el uso de la denuncia pública como forma de protesta, el contexto digital y la violencia contra las mujeres (violencia digital, acoso sexual digital), el acceso a la justicia con perspectiva de género y el derecho a la protesta.
Día Internacional de la Mujer 2022: “Igualdad de género hoy para un mañana sostenible” ONU Mujeres
En este año, el 8 de marzo tiene como objetivo reconocer la contribución de las mujeres y las niñas de todo el mundo, que están liderando los esfuerzos de respuesta, mitigación y adaptación al cambio climático para construir un futuro más sostenible para todas las personas.
De alguna manera, la cuarta ola del feminismo impacta en el cuidado del ambiente, la defensa de los derechos de los animales y el cambio climático. Actualmente, los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales o mejor conocidos como DESCA impulsan al desarrollo personal en un entorno saludable. Por eso, los derechos ambientales forman parte de la cuarta ola feminista.
A manera de conclusión, el 8 de marzo no es una fecha para festejar a las mujeres por lo bellas o delicadas. Es una fecha de conmemoración por el reconocimiento y reivindicación de los derechos laborales en memoria de las 129 mujeres que murieron en la Fábrica Textil Cotton en 1908, los esfuerzos de las mujeres que en los diversos movimientos históricos han exigido derechos civiles, políticos, económicos, sexuales y reproductivos e incluso ambientales.
Si quieres saber más sobre los derechos de las mujeres y la historia del movimiento feminista te recomiendo: “Feminismo 4.0: La Cuarta Ola de Nuria Varela” (https://www.scjn.gob.mx/igualdad-de-genero/circulo-de-lectura/feminismo-40-la-cuarta-ola).
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Fotografías portada e ilustrativas Archivo Revista d'interés

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