Por Mari Jose Rivera Benítez*
Para tener claro el concepto se dirá que una mastectomía es una extirpación quirúrgica, parcial o total de una mama, que forma parte del tratamiento para la prevención de la diseminación del cáncer de seno o pecho.
Es una práctica quirúrgica cada vez más frecuente debido a la alta incidencia, ya que es el segundo tipo de cáncer más común entre las mujeres.
Entre las cirugías realizadas como parte del tratamiento para el cáncer de seno están las mastectomías (radical y modificada) y las cirugías conservadoras.
Independientemente del tipo intervención quirúrgica realizada existen secuelas físicas como son:
- Linfedema en el miembro afectado
- Retracciones cicatriciales
- Limitación de movilidad
- Cambios posturales
- Alteraciones sensitivas
La linfedema es la secuela más importante y a tener en cuenta, ya que se trata de un trastorno crónico y progresivo, aunque no todas las mujeres lo desarrollan. El tiempo de aparición varía entre unas semanas y años, aunque lo más frecuente es que aparezca durante el primer año tras la cirugía (en el 75% de los casos). Es definido como acumulo excesivo y persistente de fluido y proteínas en los espacios intersticiales y en el tejido subcutáneo, debido a la ineficiencia del sistema linfático y es la principal consecuencia postquirúrgica, siendo de extrema importancia buscar alternativas para su reducción y control.
Las señales y síntomas asociados a la linfedema son:
- Aumento del diámetro del miembro
- Tensión de la piel con riesgo de ruptura e infección
- Rigidez y disminución de la amplitud de movimiento del hombro
- Disturbios sensoriales en la mano
- Uso reducido del brazo en tareas funcionales
- Incomodidad física
- Sensación de pesadez en el brazo
- Endurecimiento del brazo y la zona del codo
La linfedema puede ser reducido significativamente con un tratamiento de fisioterapia y los resultados más satisfactorios son obtenidos cuando es iniciado en las primeras etapas después de la cirugía, teniendo por objetivo promover la recuperación funcional y propiciando una mejor calidad de vida
Iniciar el tratamiento de manera temprana no sólo logra un mejor resultado en menor tiempo, sino que contribuye con diferentes técnicas a reducir el volumen y la inflamación del miembro afectado, prevenir la fibrosis y evitar la incapacidad motriz; además que permite una mejoría en el movimiento y sintomatología de los pacientes.
La intervención fisioterápica para las mujeres operadas de cáncer de mama tiene una duración de hasta un año y debe comenzar entre las 24 y 48 horas después de la cirugía.
El tratamiento aplicado por un especialista está compuesto de dos fases:
- Fase intensiva
- Fase de manutención
En la primera fase se aplica drenaje linfático, vendaje compresivo funcional y ejercicios terapéuticos, así como precauciones en las actividades cotidianas. Tiene por objetivo descongestionar los vasos linfáticos y mejorar la absorción y transporte de líquidos.
En la segunda fase, los recursos aplicados son autónomos teniendo por objetivo mantener por el máximo tiempo posible las reducciones obtenidas en la fase intensiva.
Los cuidados diarios con la piel, los ejercicios respiratorios, la movilidad del hombro intervenido y de la columna cérvico-dorsal, así como la atención de la cicatriz deben ser realizados en las dos fases.
Los efectos más benéficos son obtenidos con técnicas combinadas y le corresponde al fisioterapeuta elegir la mejor combinación de modalidades, mediante una evaluación pormenorizada de cada caso.
Una técnica de gran interés hoy en día es el vendaje neuromuscular o kinesiotaping, cuya aplicación produce una pequeña elevación de la piel. Esta elevación descomprime los vasos linfáticos permitiendo el flujo de sustancias, de esta forma se puede substituir el vendaje tradicional durante el tratamiento de la linfedema
Otro método interesante es la estimulación eléctrica que viene siendo utilizada en la práctica clínica como medio de reducción del edema, ya que, produciendo la contracción y el relajamiento muscular, aumenta los flujos venosos y linfáticos.
En términos generales hay un desconocimiento de la existencia de diferentes tratamientos post mastectomía ya que existe temor a la atención después de una cirugía de este tipo, pero hay que recordar que los beneficios son mejores cuando se incluye un trabajo multidisciplinario con psicólogos, nutriólogos, médicos, enfermeros y demás personal de salud, influyendo de manera positiva en la evolución física y en la calidad de vida.
Debemos ser conscientes de que el cáncer de mama está en nuestra sociedad y aunque hoy día las probabilidades de supervivencia a él han aumentado, la lucha no acaba en el quirófano, sino en que las personas se readapten a la vida cotidiana disfrutando de su bienestar, autonomía e independencia.

*Lic. Terapia Física / Ced. Prof. 7323416 / tf_marijoss@hotmail.com
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