Por Ana Karen Flores*
¿Cómo iniciar un texto si no es a partir de la duda?, ¿Qué nuevas líneas se deben plasmar para cautivar a los lectores en este año 2025?, sin duda es un gran reto enfrentar el desafío correspondiente y no es para menos; este año simplemente trae cambios acelerados.
La incertidumbre es un estado del cual no hay respuestas, ante ello; las personas estamos diseñadas “para tener certeza” citando a Roberta Medina, terapeuta de parejas. Y hasta cierto punto estoy de acuerdo con ella. La incertidumbre nos lleva a cuestionarnos el futuro inmediato a través de pensamientos o acciones concretas. ¿Lograré cambiar de trabajo?, ¿Si el viaje no se realiza?, ¿Cómo ajustar las cuentas?
Cada inicio de año es un lienzo en blanco que sirve de parámetro para cumplir las metas personales y colectivas, de cambios o estructuras dando paso a nuevas ideas, confirmación de pensamientos o afinar los detalles en la continuidad de las actividades cotidianas. Una y otra vez, cada año nos recuerda nuestra fragilidad o perseverancia en este plano terrenal.

Las respuestas ayudan a mejorar el estado de ánimo, conocer la verdad, continuar con las charlas entre amistades, personas a nuestro alrededor y tomar decisiones en situaciones diversas. A pesar de iniciar el 2025 con toda la actitud, falta comprender cómo los logros o errores del año pasado afectarán este periodo.
La incertidumbre no afecta a personas sino a la colectividad, ya sea un hecho asilado o no, la falta de claridad también otorga respuestas mudas. Algunas implican una afirmación o negación, pero retomando las palabras: “Las personas necesitamos seguridad”.
El impacto de la incertidumbre en la vida diaria
La incertidumbre nos desafía de formas que a menudo no esperamos. Se manifiesta en decisiones aparentemente pequeñas, como elegir entre dos ofertas de trabajo, hasta en las grandes, como decidir cambiar de ciudad o iniciar un proyecto propio. En ambos casos, el común denominador es la falta de control sobre el resultado. Y ese es el problema principal: querer controlarlo todo.
La terapeuta Brené Brown menciona que la vulnerabilidad no es debilidad, sino la base de la creatividad, la innovación y el cambio. Quizás es en la incertidumbre donde encontramos nuestro mayor potencial, aunque al principio no lo veamos. No obstante, es humano querer evitar la incomodidad que produce.

Culturalmente, hemos sido enseñados a buscar certezas. Desde pequeños, se nos impulsa a planificar el futuro: ¿Qué quieres ser cuando crezcas? ¿Cómo te ves en 10 años? Estas preguntas tienen valor, pero también generan una presión innecesaria para tener todas las respuestas desde el principio. La realidad es que nadie sabe con certeza lo que sucederá mañana.
La incertidumbre colectiva
En el ámbito colectivo, la incertidumbre puede ser más palpable. Enfrentamos retos globales como el cambio climático, crisis económicas y transformaciones políticas. En 2025, muchos de estos temas se han intensificado, obligando a las personas y comunidades a adaptarse rápidamente. Este escenario no solo genera ansiedad, sino también un sentido de unidad, porque nos recuerda que nadie está completamente solo en su incertidumbre.
Tomemos como ejemplo la tecnología. Cada avance trae consigo promesas de mejoras, pero también preguntas sin resolver: ¿Cómo impactará la inteligencia artificial en los empleos? ¿Estamos preparados para las implicaciones éticas? Estas cuestiones generan debates que, aunque no siempre tienen respuestas claras, nos impulsan a reflexionar sobre lo que realmente importa.

Estrategias para enfrentar la incertidumbre
Aunque no podemos eliminar la incertidumbre, sí podemos aprender a convivir con ella de manera saludable. Aquí algunas estrategias que podrían ayudarte:
- Enfócate en el presente: En lugar de preocuparte por lo que podría pasar mañana, centra tu atención en lo que puedes hacer hoy. Practicar mindfulness o meditar puede ser de gran ayuda para calmar la mente.
- Divide los problemas en pasos pequeños: Si te enfrentas a una decisión importante, desglósala en pasos más manejables. Esto te permitirá avanzar sin sentirte abrumado.
- Acepta lo que no puedes controlar: Hay aspectos de la vida que simplemente no dependen de nosotros. Aceptar esta realidad es liberador y nos permite concentrarnos en lo que sí podemos cambiar.
- Busca apoyo: Hablar con amigos, familiares o un terapeuta puede ayudarte a procesar tus emociones y encontrar nuevas perspectivas.
- Encuentra sentido en la incertidumbre: A veces, no saber lo que viene puede ser una oportunidad para reinventarte o explorar caminos que nunca habrías considerado.
Reflexiones finales
La incertidumbre, aunque incómoda, también es un recordatorio de que estamos vivos. Nos desafía a adaptarnos, a crecer y a confiar en nuestra capacidad de enfrentar lo desconocido. En este 2025, en lugar de temerle, ¿qué tal si la vemos como una aliada que nos impulsa hacia el cambio y la transformación?
Cada comienzo de año es una nueva oportunidad para abrazar tanto las certezas como las dudas. Quizá el verdadero desafío no sea eliminar la incertidumbre, sino aprender a caminar junto a ella, aceptando que, al final, es parte esencial de nuestra humanidad.
Además, es importante reconocer que la incertidumbre también nos da espacio para aprender. Enfrentar lo desconocido nos obliga a desarrollar habilidades como la paciencia, la tolerancia y la flexibilidad. Estas cualidades no solo nos hacen más fuertes, sino también más empáticos con quienes también están navegando en aguas inciertas.

En el ámbito profesional, por ejemplo, los retos de un mercado laboral cambiante nos empujan a reinventarnos constantemente. A veces, la falta de certeza sobre el futuro nos lleva a explorar talentos que habíamos dejado de lado o a adquirir nuevas habilidades que nos preparan para escenarios inesperados. Es en esos momentos cuando descubrimos que somos capaces de mucho más de lo que imaginábamos.
Finalmente, hay que recordar que cada incertidumbre lleva implícita una posibilidad. Aunque puede ser aterrador no saber lo que viene, también hay algo emocionante en ello: la oportunidad de sorprendernos, de cambiar y de crecer. En este año 2025, hagamos las paces con la incertidumbre y permitámosle mostrarnos todo lo que tiene para enseñarnos.
¿Quién es Ana Karen?
Buena pregunta para un inicio de año nuevo 2025. Soy una escritora originaria de Atlacomulco, de profesión Abogada; durante tres años aproximadamente redacto diversos textos de opinión enfocados en temas actuales, interés o relevantes para toda la comunidad. Es un gusto saludarte nuevamente esperando contar con tu apoyo ya sea leyéndome, compartiendo la publicación o bien disfrutando de la agradable lectura en cualquier momento del día.
*Redes sociales: Ana Karen Flores https://web.facebook.com/DeFloresKaren





