Por Dr. Emmanuel Sánchez Flores*
La prevención es la meta fundamental y más deseable para cualquier enfermedad y el caso específico de las adicciones no escapa a esto, sin embargo, representa un reto sumamente complejo por los múltiples factores que intervienen, por ejemplo: el gran número y variedad de sustancias conocidas y sus efectos tanto en los individuos como en el contexto social.

Con la finalidad de llegar a ese objetivo de la prevención, es importante entender algunos conceptos básicos que veremos a continuación.
Las adicciones, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), son consideradas como una enfermedad física y psicoemocional en la que se crea dependencia o necesidad hacia una sustancia (droga), actividad o relación. En este punto es importante hacer notar que no toda persona que consume drogas es adicta o dependiente, existe un proceso en el desarrollo de una adicción que inicia desde la abstinencia (no consumo) hasta el grado máximo, la dependencia.

- Abstinencia: Momento en el que la persona no ha tenido contacto con ninguna sustancia psicoactiva o droga.
- Uso: Momento en el que la persona presenta consumo de una sustancia, por ejemplo, el alcohol, pero la frecuencia y la cantidad de consumo es mínima y esto no tiene un impacto en lo laboral, social o familiar, es importante recordar que esto no aplica para las sustancias ilegales.
- Abuso: Momento en el que la persona incrementa el consumo de una sustancia o droga, tanto en cantidad como en frecuencia, en este punto ese incremento en el consumo ha traído consigo deterioro en lo social, laboral o familiar.
- Dependencia: Momento en el que la persona continúa con el incremento en la cantidad y frecuencia de una sustancia pero que además de eso tiene dificultad para controlar su consumo a pesar de todas las consecuencias negativas que esto ha tenido.
Entender el proceso de una adicción nos permite poder intervenir de manera oportuna y de esta manera romper la cadena antes de que se llegue al grado máximo de la enfermedad que está representado por la dependencia o mejor conocida como adicción.
En cuanto al concepto de droga, según la OMS, “es toda sustancia que, introducida en un organismo vivo, puede modificar una o varias funciones”. Esta definición per se es demasiado amplia ya que, de acuerdo con ella, incluso los medicamentos recetados por los profesionales de la salud se pueden incluir, pues de alguna u otra forma una vez administrados modifican una serie de procesos en el organismo que llevan a que la persona sane. Por esto mismo es importante considerar algunas otras características de las drogas a las que comúnmente nos referimos (alcohol, tabaco, drogas ilegales), por ejemplo:
- El principal sitio de acción es el sistema nervioso central (Cerebro)
- Inducen a las personas que las consumen a repetir su auto-administración, por el placer que provocan, es decir, generan dependencia o adicción.
- No tienen ninguna indicación médica o si la tienen, se utilizan con fines diferentes a los terapéuticos.

Teniendo la información anterior en consideración y de acuerdo a las modificaciones que traen estas sustancias a nuestro organismo las podemos dividir en tres grandes grupos:
- Estimulantes: Todas aquellas sustancias que una vez que son introducidas en el organismo aceleran su funcionamiento, por ejemplo, el café. Algunos de los efectos que se pueden apreciar después del consumo de una sustancia estimulante son: euforia, excitación, ansiedad, hablar con exageración, dilatación de las pupilas, alucinaciones, incremento de la presión sanguínea.
- Depresoras: Todas aquellas sustancias que una vez que son introducidas en el organismo desaceleran su funcionamiento, por ejemplo, el alcohol. Algunos de los efectos que se pueden apreciar después del consumo de una sustancia depresora son: sueño, relajación, contracción de las pupilas, disminución de los reflejos, dificultad para caminar y hablar.
- Alucinógenas: Todas aquellas sustancias que una vez que son introducidas en el organismo causan una alteración en la percepción de la realidad, por ejemplo, la marihuana o el peyote. Algunos de los efectos que se pueden apreciar después del consumo de una sustancia alucinógena son: Dilatación de pupilas, desorientación, risa incontrolable y sin motivo aparente, alucinaciones visuales, auditivas o táctiles, reacciones de pánico.
Esta simple clasificación permite una fácil identificación de los efectos de una sustancia en el organismo y nos permite de igual manera el poder identificar algunas señales de alerta ante el consumo de drogas.

Como se decía en el inicio de este artículo, la prevención no es una tarea sencilla, sin embargo, es una tarea que está en manos de todos, iniciando desde el núcleo básico de la sociedad, la familia. Justo desde este lugar es donde tenemos que iniciar nuestras acciones de prevención y la primera de ellas es el estar bien informados, ya que, si se tiene información certera y de calidad, se está preparado para una toma de decisiones más consciente y en la que se reducen los riesgos.
*CECOSAMA ATLACOMULCO / Calle Encinos S/N, Col. Santa Cruz Bombatevi, Atlacomulco, México / 712 122 0031
Facebook del autor: https://web.facebook.com/cecosama.atlacomulco





