Por Natali Ixchel Téllez
EL INICIO
Durante nuestra vida hemos oído hablar sobre la última lucha que nos da libertad como nación. El 20 de noviembre de 1910, a las seis de la tarde, según lo estipulado en el Plan de San Luis (1910), se hizo un llamado al pueblo mexicano con el fin de levantarse en armas contra el régimen de Porfirio Díaz, de esta manera empieza lo que todos conocemos hoy como “La Revolución Mexicana”.

Sin duda alguna una de las etapas más polémicas en la historia de nuestro país, la cual ha dejado una huella muy grande en el nacionalismo mexicano e incluso en la conciencia de ciertos sectores de la población, tan la llevamos en lo más dentro de nuestras entrañas que muchos hemos crecido con los viejos mitos del general Zapata con su frase “Tierra y Libertad”, o la del general Villa montado en su caballo rodeado de su ejercitó pidiendo armas para las tropas mexicanas.
Ahora bien, podemos decir que a lo largo de este recorrido histórico siempre se nos ha enseñado a apreciar lo que hicieron los hombres de la guerra, los caudillos, pero casi nunca se habla de la valentía de las mujeres, ni de su influencia para la concreción de la victoria.
PROTAGONISMO SILENCIADO
La investigación de Alessandra Sutter hace referencia al papel de las mujeres en los procesos revolucionarios, los cuales han sido limitados y se han concentrado en un periodo de tiempo restringidos. El tema de las mujeres ha sido silenciado por mucho tiempo y el rol de las mismas ha sido uno de sometimiento al nombre de hogar.
No es si no hasta 1960 cuando el archivo de las mujeres se construye, pues en esta época comienza el despertar de una conciencia femenina. Sin embargo, la historia femenina ha sido escrita por hombres, silenciando en muchos casos lo que las mujeres tienen que decir sobre sí mismas.

El papel de las mujeres dentro de los procesos históricos ha sido minimizado y poco reconocido, a pesar de que han llegado a hacer un cambio trascendental; pues según distintos autores ha sido un “protagonismo silenciado”.
Fernando Mires, quien no solo reconoce la participación de las mujeres en las revoluciones, sino llama la atención igualmente a que las mujeres han tenido otra batalla que pelear: La lucha por sus propios intereses. Es necesario, en otras palabras, comprender la doble lucha que han realizado las mujeres al pelear por sus intereses como mujeres y sexo diferenciado y por los intereses de la revolución.
[….] En el caso de México, un aspecto que influenció la corriente feminista a partir de la década de 1920 fue la presencia de las soldaderas en el campo de batalla.
A partir de ese momento, las mujeres fueron tomando importancia en el país y eran objeto de respeto debido a su valentía […] (“Las mujeres en la revolución mexicana: un protagonismo silenciado, Sutter Alessandra pág. 6)
LAS MUJERES REVOLUCIONARIAS
Las mujeres dentro de la revolución mexicana han sido personajes de admiración, valor y lucha, porque siendo madres, esposas, hijas, ricas o pobres siempre estuvieron al pie de lucha y siempre luchando por un ideal ¡VER LIBRE A MEXICO!
A pesar de que no se dice mucho sobre su lucha pese a la gran cantidad de fotos, testimonios, documentos históricos y canciones que apuntan hacia una significativa participación femenina, distintas personas tales como Lorena Hernández de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), hemos conocido algunos de sus nombres o Fernando Mires quien reconoce profundamente el papel de las mujeres dentro de la revolución, así como podemos encontrar a muchos otros.

Cabe destacar que las mujeres dentro de la revolución abarcaron todos los campos en la lucha ya fuera como periodistas, enfermeras, conspiradoras, maestras, vendiendo sus bienes o en el campo de batalla, ayudaron a que la revolución culminara cumpliéndose su objetivo.
Dicen que “detrás de un gran hombre hay una gran mujer” aunque deberíamos de cambiar ese dicho por “al lado de un gran hombre, hay una gran mujer” y no existe mejor ejemplo de ello que las soldaderas.
LAS SOLDADERAS
Las soldaderas eran las hijas, esposas y amantes de los soldados que pelearon en la revolución. Tenían las mismas tareas que los hombres, o sea, compartían con ellos el mismo tiempo y espacio físico. “Estas soldaderas mejor conocidas como “Adelas”, aparecen cuando comienzan los enfrentamientos armados, cuando los hombres de su comunidad son tomados en leva y unen fuerzas militares”. Las soldaderas tomaron las armas en la revolución y sus voces se escucharon por todo México.

Fernando Mires lamenta que las soldaderas hayan pasado un tanto inadvertidas entre los historiadores. Mires reconoce que la historiografía ha ignorado muchos hechos legendarios que merecen ser estudiados y analizados profundamente.
Las soldaderas forman ya parte de la leyenda revolucionaria, sobre todo las del norte que siempre se encontraban armadas hasta los dientes, las cuales se batieron a muerte contra el ejército de Huerta.
SI ADELITA SE FUERA CON OTRO
Sin embargo, la única soldadera que ha sido recordada dentro de la revolución fue Adela, pero realmente existe cierta duda sobre su nombre. Los historiadores creen que la Adela puede tener varios significados: Fue una mujer que desempeñó un papel determinado en la revolución; es el nombre generalizado con el cual se conoce a las soldaderas o fue un batallón que logró vencer a varias regiones de México.
El problema de la Adela radica en que posiblemente una mujer las representa a todas dentro de esta generalización y en este acto reduccionista caen miles de mujeres que pelearon en la revolución.

Tal fue el valor, la valentía y la astucia de esta misteriosa mujer que hasta un corrido se escribió en su nombre donde destaca las grandes cualidades que ella posee, pero también el gran amor que le tenía su coronel. Tanto fue el impacto de ella que la pintora Frida Kahlo pintó un cuadro “la Adelita, Pancho Villa y Yo” en 1927, lo curioso de esta pintura es que dentro de ella no se distingue quien sea Adela pues en la incertidumbre de los rostros puede que se encuentre ella, incluso hay quien asegura que Frida se pintó como la Adela, pero esto son solo suposiciones ya que realmente no se sabe quién sea Adelita.
Cabe mencionar que las soldaderas también inventaron un método anticonceptivo para no quedar embarazadas, pues con el fin de seguir ayudando a sus hombres y ver libre a su nación, se ha mencionado que solían bañarse con vinagre para evitar quedar embarazadas.
LAS CORONELAS
Otro gran ejemplo de valor y valentía era el papel que desarrollaban las coronelas quienes aparte de ser respetadas tenían a su cargo ejércitos de más de 3000 elementos. Un ejemplo de ellos es el de Carmen Parra de Alanís conocida como “la Coronela” quien prestó sus servicios bajo las órdenes de Antonio F. Villareal, Lázaro Alanís y Marcelo Caraveo. Se levantó en armas en Casas Grandes (Chihuahua) y participó en la toma de Ciudad Juárez con 300 hombres a su mando.

Así como también Juana Gutiérrez de Mendoza y la China comandaron un batallón formado por viudas, hijas y hermanas de los combatientes muertos.
Otras grandes mujeres que participaron como coronelas fueron Valentina Ramírez de la que se dice fue la mujer que inspiro el famoso corrido “La Valentina” y Carmen Vélez llamada “la Generala”, entre sus actividades destacadas está haber comandado una partida de 300 hombres.
LAS OTRAS ADELAS Y CORONELAS
Pero también hubo mujeres en los demás campos como lo fue el periodismo, donde expresaron sus ideas en contra del régimen político de Porfirio Díaz
Tal es el caso de Guadalupe Rojo viuda de Alvarado quien a lado de su segundo esposo Casimiro Alvarado quien la inspiro en su carrera como periodista y juntos fundaron el periódico de oposición “Juan Panadero”, en Guadalajara, posteriormente se mudó a la Ciudad de México tras la muerte de su marido. Como periodista emprendió por la reivindicación política y social de México Por la línea periodística que ella llevaba fue apresada más de una vez.

Por su profesionalismo y compromiso social como periodista durante la revolución motivaron que durante la XXVII Legislatura, Venustiano Carranza, le otorgara una pensión vitalicia.
Las mujeres que apoyaron la rebelión zapatista incorporadas dentro y fuera de las trincheras, fueron, como periodista Elisa Acuña; otras realizaron importantes comisiones y combatieron contra federales, como pueden citarse a Rosa Bobadilla de Casas y Catalina Muñoz Zapata.
Otras se distinguieron por participar como agentes confidenciales proporcionando armas y parque al ejército liberador del sur.
Otro punto en el que destacaron las mujeres, fue siendo conspiradoras tal es el caso de las hermanas Carmen y Natalia Serdán quienes todas las noches al lado de su hermana Natividad y la criada, salían a pegar propaganda anti reeleccionista, en las paredes de la ciudad de Puebla. También compraban rifles, pistolas y pólvora, con la que elaboran pequeñas bombas.

Ambas cumplieron diferentes funciones, en el caso de Natalia fue encargada de salvar la vida de los dos hijos de Aquiles y de cinco propios ayudada por Miguel Rosales. En cambio, Carmen, contribuyó con los opositores al porfirismo en la repartición de pólvora y dinamita, así como también cumplió encargos revolucionaros con el seudónimo de Marcos Serrato. El 18 de noviembre de 1910, junto a Aquiles y Máximo defendieron la causa revolucionaria ante el ataque de las fuerzas de gobierno. El 1 de noviembre de 1914 fue miembro de la Junta Revolucionaria de Puebla y sostuvo una entrevista con Venustiano Carranza.
Otra de las mujeres que formaron parte de las conspiraciones fue Paulina Maraver, quien inició su actividad revolucionaria en 1910, cuando Francisco I. Madero visitó Puebla.
A partir de entonces colaboró con los hermanos Serdán en el club anti reeleccionista. Participó activamente en la Junta Revolucionaria de Puebla y Tlaxcala, de la que llegó a ser vicepresidenta.

Después del cuartelazo de Victoriano Huerta en 1913, volvió a la actividad revolucionaria reorganizando grupos armados. Sirvió de enlace entre los constitucionalistas y distribuyó propaganda anti huertista.
Otra de las mujeres que es reconocida, más por sus pinturas que por otras cosas, en las que destacó que por su forma en la que retrató la revolución mexicana es Frida Kahlo que, a través de sus pinceladas, en las cuales mostraba su particular visión de lo que estaba ocurriendo. Este dato muestra la variedad de mujeres que participaron en la revolución con armas, su arte e intelecto.
REINVIDICACIÓN
La participación de las mujeres dentro de la revolución mexicana fue determinante para el futuro político del país, porque las mismas realizaron hazañas al mismo nivel que los hombres en una sociedad marcada por el género y el machismo.

Entender a las mujeres en el contexto revolucionario es una tarea difícil pero no imposible, pues su papel dentro de la historiografía, se encuentra bajo la sombra masculina.
No importa el papel que desarrollaron, si estuvieron en el campo de batalla o en un escritorio, su valentía ayudó a ganar una de las batallas más importantes en la historia de nuestro país y no cabe duda que la mujer mexicana tiene muchas cualidades, pero la más grande, es su valentía, porque por su familia, por sus hijos y por su patria, es algo por lo que vale la pena morir.
¡No hay ser más valiente que la mujer mexicana!





