Por Erika Velasco García*

La herida de miedo aparece cuando hemos vivido un peligro muy grande, tanto a nivel físico como emocional, y no hemos encontrado protección en ningún lugar. Puede generarla el haber sido víctima o testigo de violencia, una catástrofe natural o un accidente. Es frecuente que aparezcan creencias de que “el mundo es un lugar peligroso”, “si confió me harán daño”, o “seré herido y moriré”.

El sufrir algún episodio de violencia alerta el cerebro por lo que ya no estará actuando como generalmente lo haría, y puede desencadenar actitudes y emociones que antes no se habían experimentado, hay un cambio en la química del cerebro, que hace que la persona no se reconozca o se dé cuenta de que está actuando de maneras inusuales, para ello es muy importante expresar lo que siente, platicar o escribir lo que vivió, de lo contrario será más difícil sanar esa emoción, lo que más afecta es guardar la emoción, y guardarse lo que experimentó. Trae como consecuencia:

  •  Baja autoestima: La sensación de no ser digno de protección o atención puede ser una creencia central para quienes sufren de esta herida.
  • Dependencia emocional: Un deseo abrumador de cercanía para asegurar que los demás no lo protejan, lo que puede resultar en relaciones poco saludables.
  • Dificultades en confiar en los demás: Un miedo subyacente a abrirse y ser vulnerables, temor constante a ser agredido.
  • Dificultades para tener pareja: Rechazo constantes hacia el sexo opuesto por la desconfianza y el miedo a volver al sufrir lo mismo.
  • Permanecer en estado de alerta: Al vivir constantemente con el miedo, siempre estará pensando en episodios catastróficos.
  • Agotamiento mental: Al estar en constante alerta y desconfianza, el cerebro se agota y sentirá constantemente pesadez y cansancio.

La sanación de la herida de miedo suele requerir trabajo terapéutico para procesar los traumas y emociones reprimidas, desarrollar una autoestima saludable, y aprender a establecer relaciones interpersonales sanas y seguras.

Este proceso puede incluir terapia individual, grupos de apoyo, y a veces terapia familiar, dependiendo de las necesidades específicas del individuo. Reconocer la existencia de la herida y buscar ayuda profesional es un paso clave hacia la recuperación.

Y como ya lo había mencionado, platicar y platicar el episodio, tantas veces sea necesario, si aún no se siente en la confianza de platicarlo, escribirlo, es muy importante externar esas emociones, lo difícil es hacerlo por primera vez, poco a poco se estará en la posibilidad de expresarlo y cada vez con menos temor y angustia, el expresar las emociones te libera, te aligera la carga, al guardarse el miedo se acumula y pesa, una vez que sale podrás tomar un respiro y te sentirás más tranquilo y libre. 

En cuestiones grafológicas, es probable que modifique su letra y firme en relación a que ahora la hará más pequeña, por lo que se sugiere evitarlo, hacer la letra y firma más grande, le ayudará a generar mayor seguridad.

Ejercicio para sanar el miedo, mediante grafoterapia:

En una hoja blanca con tinta morada o lila.

* Escribe una carta: Dirígete a ti mismo en una carta, donde primero detallarás las experiencias de miedo que has vivido y las emociones asociadas. Luego, procede a expresar aceptación hacia ti mismo y estas experiencias, reconociendo que son parte de tu historia, pero que estás dispuesto a avanzar hacia la sanación. Al terminar la carta destrúyela con esa intención en mente, de sacar eso de tu vida y sácala fuera de tu entorno.

* Práctica de la aceptación: Finalmente, cada vez que te encuentres reviviendo estas emociones, recuérdate a ti mismo que es natural sentirse así debido a tus experiencias pasadas. Permítete sentir sin juzgarte, pero también recuerda tu compromiso de sanar y avanzar.

Es de vital importancia, sanar todas las emociones, para poder seguir con nuestro proceso y desarrollo personal, ya que el evadir esas emociones negativas, nos traen conflictos con nuestro entorno, hábitos autodestructivos, intranquilidad, angustia, desconfianza, por lo que debemos sanar para regresar a la plenitud, paz y tranquilidad en nuestra vida, libérate y sana con estas recomendaciones, son muy sencillas pero efectivas. Las personas que vayan realizando los ejercicios, escriban en la publicación cómo se han sentido y qué les ha parecido esta ayudita extra para enfrentar la vida.

Desde mi corazón te abrazo y deseo que sanes todo lo que duele, que solo quede en ti aprendizaje para tomar decisiones asertivas en tu vida, y seas feliz, esa es la tarea que siempre les dejaré, que sean felices, la felicidad es una responsabilidad individual, está en tus manos, no la dejes o en manos ajenas. Me despido deseándoles un feliz mes y una feliz vida.

Facebook de la autora: https://web.facebook.com/profile.php?id=100076855323375

Tendencias