Por: Mari Jose Rivera Benítez*
Cuando hablamos de diástasis abdominal o diástasis de rectos nos referimos a una separación de más de 2.5 centímetros de los músculos abdominales que van de forma vertical desde la zona del pubis hasta el esternón, es decir cubre toda el área del vientre.
La función principal de estos músculos es la de flexionar el tronco (“doblar” el cuerpo hacia adelante), la inclinación hacia los lados, mantener el cuerpo en posición erguida, aparte de que da compresión a las vísceras en el abdomen y también trabaja durante la respiración.
Los rectos abdominales están unidos entre sí por un tejido conjuntivo fibroso, rico en colágeno, denominado línea alba que divide en izquierda y derecha la zona del abdomen.
Cuando hay un estiramiento excesivo o debilidad muscular la línea alba tiende a estirarse y adelgazarse tanto que da la impresión de que se rompe, en algunas ocasiones al incorporarse parece que “algo” sale por la zona del ombligo debido a la perdida de tensión de los abdominales.
Debemos de saber que es una patología que se adquiere, al estar relacionada con:
- Cambios hormonales
- Aumento de presión intraabdominal
- Sobrecargas
- El embarazo
- El postparto
Durante el embarazo se producen cambios físicos y hormonales en el cuerpo de la futura mamá, para poder permitir el crecimiento y desarrollo del bebé, aumentando el nivel de hormonas (relaxina, progesterona, elastina y estrógenos) para preparar el momento del parto; en algunos casos el incremento de presión en el espacio abdominal, provoca que la línea media se dañe al no soportar la tensión a la que el cuerpo está sometido.
Un porcentaje del 70 % de las embarazadas presenta esta afección debido al aumento de la presión sobre la pared abdominal. El riesgo es mayor con embarazos múltiples, bebés de mucho peso o embarazadas con poco tono muscular.
No sólo el embarazo puede provocar la separación de los rectos del abdomen. Otra causa, es el tiempo de trabajo de parto prolongado debido a que al pujar se hace mucho esfuerzo muscular.
El trabajo excesivo durante el ejercicio también puede generar una diástasis, ya que se realizan esfuerzos mantenidos o continuos, así como la carga de pesos elevados sin una protección adecuada.
Una diástasis se puede medir con un ultrasonido, pero la forma más fácil es ver y palpar un abultamiento en la zona del ombligo, en caso de sospecha se sugiere acudir con un especialista para que determine si hay una separación de rectos y ayude a la recuperación, ya que puede existir la posibilidad de una herniación de las vísceras abdominales.
El fisioterapeuta diseñará un plan de trabajo de acuerdo a las características de la persona, para lograr recuperar el tono muscular; en algunos casos es necesaria la aplicación de ciertos métodos para acortar el tiempo de rehabilitación.
Esta condición por lo general da dolores en la espalda, altera la funcionalidad del suelo pélvico y a nivel estético puede afectar la autoestima de la persona.
Debido a las pocas complicaciones que presenta esta lesión, la cirugía de corrección se recomienda cuando hay hernia, dolor en abdomen o por razones estéticas.
Es importante mencionar que la diástasis aumenta con la presión, por eso es importante evitar tensión en espalda y abdomen, por lo cual las abdominales clásicas están contraindicadas.
Una diástasis de rectos es difícil de prevenir, pero como sugerencias están:
- Evitar el aumento brusco de peso
- Tener alimentación rica en proteínas y vitamina C
- Buena hidratación
- Evitar sobreesfuerzos
- Evitar actividades que requieran tensar el abdomen más allá de su capacidad
*Lic. en Terapia Física / Ced. Prof. 7323416 / tf_marijoss@hotmail.com
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