Por Elizabeth Mendoza Flores

Una mañana cálida y alegre acompañada del trino de las aves, el 22 de mayo de 1932, nació un niño al que pusieron por nombre Manuel Mendoza Ortega. Hijo de Teodoro Mendoza y Candelaria Ortega, mujer humilde y sencilla, dedicada al trabajo de la casa. Siendo muy pequeño su madre enfermó gravemente y murió, quedando huérfano de mamá. Haciéndose cargo de él su abuelita materna, que trabajaba para darles de comer a él y a su hermana. A los nueve años, aproximadamente aprendió a leer y a escribir. Desde pequeño mostró interés por el deporte; con los pies desnudos jugaba el futbol.

A los quince años terminó la primaria en la escuela Rafael Favila y tuvo la desventura de perder a su abuelita; quedando al cuidado de su tío Ladislao Mendoza, quien tenía ya ocho hijos. Aproximadamente, a los dieciocho años de edad, su papá lo mandó al norte del país a trabajar; pero el calor y las condiciones de rudeza, hicieron que regresará a su querido pueblo.

Su siguiente trabajo fue ayudar a Don Chano Huitrón a pasar en máquina de escribir, escrituras y otros documentos. Después con la ayuda de su tío Ladislao Mendoza y del Profesor Carlos Hank González, consiguió una plaza como profesor de educación Primaria en la Escuela Primaria Rafael Favila.

Contrajo matrimonio con Galdina Flores Sánchez y procrearon diez hijos; siete mujeres y tres hombres.

El deseo de superación y la nueva responsabilidad al fundar una familia, hicieron que terminara sus estudios de Profesor de Educación Primaria en la Ciudad de Toluca.

Formó un equipo de futbol llamado “AJA”, con el que participaba, cada domingo, en encuentros deportivos con otros equipos en el Campo de futbol del pueblo, “Venustiano Carranza”; algunas veces jugaban con equipos de las comunidades de Atlacomulco o se trasladaban a otros municipios.

No sólo participó en el deporte, también fue católico comprometido, participando en la Asociación de Caballeros de Colón, y en el Grupo de Evangelización de la Parroquia de Santa María de Guadalupe.

Su trabajo docente lo realizó en algunas comunidades de este municipio: San Lorenzo Tlacotepec, San Ignacio de Loyola, el Rincón de la Candelaria y por las tardes impartía la materia de Educación Física en la Secundaria Federal Isidro Fabela No. 26.

Siguió sus estudios en la Escuela Normal Superior del Estado de México en la Ciudad de Toluca, en la Especialidad de Español, debido a estos estudios dejó de impartir Educación Física, y continuó su labor docente en la misma secundaria, dando clases de español.

Tiempo después recibió el nombramiento de subdirector de la Secundaria Federal “José Ma. Velasco” del Municipio de Temascalcingo. Antes de jubilarse fungió como Director Fundador de la Secundaria Federal “Leona Vicario” en Santa María Citendejé, por lo cual dio clases de diferentes materias en esta recién fundada Institución.

Después de jubilado laboró como maestro de español en la Secundaria del Colegio Particular “Antonio Plancarte”.

En este período de su jubilación, también colaboró en los trámites para la construcción de un salón para Profesores Jubilados del Sector Federal en la Colonia FOVISSTE.

Otra acción que realizó durante su jubilación por invitación del Ayuntamiento, siendo Presidente Municipal, el C.D. Rogelio Caballero Meraz, fue recorrer diferentes comunidades del Municipio con otras personas que conformaban el Comité para la creación del Museo Histórico de Atlacomulco.

Después de estas actividades se dedicó a disfrutar de su familia y el descanso que combinaba con el cuidado de sus árboles frutales y las flores que tenía en su casa.

Su amor por su familia, la docencia, las letras y el deporte colmaron su vida de frutos y felicidad.

Fue llamado a la presencia de Dios, el ocho de octubre de 2024. Descanse en paz.

Atlacomulco, México a 10 octubre de 2024.

Nota relacionada: https://revistadinteres.com/homenaje-luctuoso-al-profr-manuel-mendoza-ortega-en-el-museo-historico-de-atlacomulco/

Fotografías tomadas del libro Historia del Deporte en Atlacomulco Origen, Pioneros y Protagonistas de Antonio Corral Castañeda.

Tendencias