Por: LTS. Mayra Nallely Uriarte Guadarrama*

En años pasados el tema de suicidio no era punto de plática o de pensarse debido a creencias o ideas erróneas, se escuchaba que pasaba en otro lado, en la otra comunidad o en otro país y si pasaba cerca de nuestro entorno se volvía un secreto a voces y/o ocultándose por vergüenza.

En la actualidad se está dando con más frecuencia, cerca del entorno tanto personal, familiar y/o social, donde nos invaden muchas dudas, creencias, emociones encontradas y la sensación de incapacidad para hacer frente a la situación, estigma y más.

Cabe destacar que en los últimos dos años se le está dando mucha importancia a la Prevención del suicidio

¿Pero qué es el suicidio?

El suicidio es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el acto deliberado de quitarse la vida.

Un intento de suicidio es cuando las personas se lastiman con la intención de terminar con su vida, pero no mueren.

En general, el suicidio es multicausal, es decir, no existe un solo factor o circunstancia que lleve a una persona a atentar contra su vida, aunque puede existir un último desencadenante.

Algunos datos y cifras a nivel mundial según la OMS.

  • Cada año, más de 720 000 personas fallecen por suicidio.
  • El suicidio es la tercera causa de defunción entre las personas de 15 a 29 años.
  • Las causas del suicidio son múltiples, ya que incluyen factores sociales, culturales, biológicos, psicológicos y ambientales presentes a lo largo de la vida.

Suicidio en México según INEGI:

  • El 2023 fue el año con más muertes por suicidio, con 8.837 aproximadamente.
  • El grupo de edad más afectado fue de 25 a 34 años.
  • 81.1% de casos correspondió a hombres.

¿Qué se tiene que saber sobre el suicidio?

Se ha demostrado la relación entre el suicidio y los trastornos mentales, en particular, la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, si bien el principal factor de riesgo es, con diferencia, un intento previo de suicidio. Sin embargo, muchos casos ocurren de forma impulsiva en situaciones de crisis, cuando la persona no se siente capaz de enfrentar factores muy estresantes, como problemas económicos, conflictos de pareja y enfermedades o dolores crónicos.

No todas las personas solucionan los problemas de la misma manera, hay quien le cuesta trabajo.

“El suicidio es prevenible con detección y tratamiento oportuno.”

La persona no se quiere morir, simplemente quiere acabar con el dolor que siente.

¿Cómo identifico los signos de advertencia del suicidio?

  • Hablar de querer morir o desear matarse.
  • Hablar de sentirse vacío o desesperado, o de no tener motivos para vivir.
  • Hablar de sentirse atrapado o pensar que no hay ninguna solución.
  • Sentir un dolor físico o emocional insoportable.
  • Hablar de ser una carga para los demás.
  • Alejarse de la familia y amigos.
  • Regalar posesiones importantes.
  • Decir adiós a amigos y familiares.
  • Poner sus asuntos en orden, como hacer un testamento.
  • Asumir grandes riesgos que podrían resultar en la muerte, como conducir extremadamente rápido.
  • Hablar o pensar en la muerte con frecuencia.

¿Factores de riesgo de suicidio?

Algunos de los principales factores de riesgo son:

  • Depresión u otros trastornos mentales o de consumo de sustancias.
  • Dolor crónico.
  • Historial personal de intentos de suicidio anteriores.
  • Antecedentes familiares de trastornos mentales o de consumo de sustancias.
  • Antecedentes familiares de suicidio.
  • Exposición a violencia familiar, incluido el maltrato físico o abuso sexual.
  • Presencia de pistolas u otras armas de fuego en el hogar.
  • Libertad reciente de un reclusorio o una cárcel.

¿Qué se debe hacer?

El suicidio no es una respuesta usual al estrés. Los pensamientos o las acciones suicidas son un signo de angustia extrema y no se deben ignorar. Si usted o alguien que conoce presenta estos signos de advertencia, busque ayuda lo antes posible, especialmente si el comportamiento es nuevo o ha aumentado recientemente.

  1. PREGUNTE: “¿Estás pensando en suicidarte?” No es una pregunta fácil de hacer, pero los estudios muestran que preguntar a las personas en riesgo si tienen pensamientos o deseos de morir o de matarse no aumenta los suicidios ni los pensamientos suicidas.
  2. MANTÉNGALA A SALVO: Reducir el acceso de la persona con pensamientos suicidas a ciertos objetos o lugares sumamente letales es parte esencial de la prevención del suicidio.
  3. ESTÉ PRESENTE: Escuche atentamente para enterarse de lo que la persona en riesgo está pensando y sintiendo. De hecho, las investigaciones sugieren que reconocer y hablar sobre el suicidio puede reducir los pensamientos suicidas en lugar de aumentarlos.
  4. AYÚDELA A ESTABLECER UNA CONEXIÓN
  1. MANTÉNGASE COMUNICADO.

Conclusión

El suicidio es un grito desesperado ante una situación que se considera que ya no se puede controlar y genera mucho dolor ya sea físico, emocional y/o perceptivo.

Es multicausal y con una gran convergencia de variables, por lo que es un tema del cual, sí se debe hablar, se debe decir si está sucediendo, para que se empiece a dar más atención empezando por la prevención, tratamiento y rehabilitación.

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