Por Lic. en Pedagogía Rodrigo Missael Rosales Moreno*
La adicción a redes sociales en especial a la población adolescente los ha afectado de manera alarmante, pero debo de retroceder al inicio de la pandemia del SARS-COV-2.
Motivo por el cual las redes de comunicación social fueron un detonante para que de alguna manera todos en general estuviéramos comunicados con todo, sin embargo, la adicción a este fenómeno hace que comúnmente los adolescentes quieran permanecer dentro de un laberinto en dónde no hay salida alguna.
Redes sociales como lo es Instagram y Tik Tok son las que más comúnmente están dando demasiada tendencia dentro de la población ya antes mencionada.
Una de las consecuencias que tanto daño les ha hecho a las nuevas generaciones es que por medio de las pantallas del teléfono la falta de una identidad los hace ser más vulnerables, porque, en primer lugar, su capacidad de socializar se ve reducida drásticamente.
Santiago Bilinkis (psicólogo e inversionista argentino) en una conferencia afirma que el uso de las redes sociales crea una serie de dopamina, lo que equivale al consumo de sustancias ilícitas
Lo que hace que el uso incrementado de esto solo provoca que siga creciendo hasta llegar al límite del FOMO (Miedo a perderse algo), este fenómeno se asimila a lo que ya antes se había comentado. Por dar un ejemplo, las publicaciones que siempre circulan en redes sociales son del interés de los adolescentes (historias de famosos del momento) y si llegarán a perderse una publicación de ellos, es como si su mundo se cayera en pedazos.





