Por Víctor Hugo
En un acto de valentía, coraje y ganas de morir, tomé la poca esperanza que aún hay en mí y emprendí de nuevo el camino…
Había infinidad de senderos, no sabía cuál de ellos debía elegir, cuántas bocas debía besar, cuántos ojos debía mirar, cuántas manos tomar, la única certeza era que, en algún lugar, el amor podría estar. No sabía cuándo ni dónde, pero lo habría de encontrar…
Y sí, aún sigo caminando por diversos senderos, probando bocas, mirando ojos, tomando manos … y aún no lo puedo hallar. 😞
… Pero mañana, tal vez quizá mañana, con el amor pueda tropezar, en algún lugar nos vamos a encontrar.





